Segunda opinión

Eduardo Herrera Velarde

Una campaña electoral como todas, un país como siempre

Sin vídeo de “tik tok” o anuncio estrafalario no se llama la atención. Hay que gritar, lanzar ataques y ocuparnos de la “coyuntura”. Lo demás es interesante, pero no urgente.

El Perú se mueve a ese ritmo, no solo en las campañas electorales la estridencia prima. Lo urgente siempre, encima, muy encima de lo importante. Nos convertimos así en un país de prontitudes. Hasta que lo importante se convierta en urgente y nos demos contra el suelo (una vez más).

Durante esta campaña, con el Consejo Privado Anticorrupción, hemos intentado fomentar la discusión sobre tres temas eje. El primero sin duda epidérmico y, claro, urgente: la lucha contra la corrupción. Ahí no existen novedades y todo suena al mismo discurso absurdo habitual “vamos a acabar con la corrupción”. Desde ya les digo que el enunciado es falso pues nunca acabaremos con la corrupción (lo cual no elimina la aspiración utópica).

La sensatez nos lleva mirar este primer asunto en perspectiva. La corrupción nunca es el problema. Una persona soborna a un funcionario judicial para que su expediente avance más rápido ¿el problema es en sí el soborno o este es generado por, por ejemplo, procesos lentos y mal diseñados? Sin embargo, pensamos que solo encarcelando al funcionario se acabó la corrupción. Así lo ven nuestras autoridades y los aspirantes en esta campaña electoral.

Gana lo urgente. No interesa la real causa. Tal vez una ley que suba penas, o una nueva entidad estatal, o fortalecer a la Contraloría acaben con el problema de una buena vez.

La fórmula anterior parecería ser entendible y coherente si tuviéramos un Estado de Derecho de verdad, pero no, eso no existe. Entramos así al segundo tema eje de nuestra batalla pírrica. Los candidatos y todo el “establishment” en general pretenden que, por ejemplo, solo la elevación de penas menguará muchos de los problemas de nuestra realidad (no solo corrupción, también violencia familiar, robos, etc.). Aquí viene la pregunta del millón: ¿quién hace cumplir la ley previamente fabricada? ¿hay autoridad en el país? No, la ley es solo una publicación formal de El Peruano, una publicación que muchas personas no comprenden. Es un artificio que satisface el ego de algún legislador o postulante a serlo; no es casual que todos los candidatos al Congreso propongan una nueva norma legal. La ley necesita de algo más que nadie quiere ver.

El Estado de Derecho es precisamente esa mezcla -al parecer mágica- de ley, cultura y mecanismos de cumplimiento reales que interactúan entre sí para darle estabilidad a un país. En suma, que existen reglas claras y que se cumplen. En el Perú las propuestas no toman ni por asomo este concepto, cada vez más lejano, casi exótico y aburrido (no urgente). Queremos construir un país desarrollado con cimientos de prontitud, una vez más.

Para los que creen que lo antes dicho no tiene trascendencia, solo un dato no menor. Si usted aprecia algún elemento característico de todos los países con desarrollo es que tienen un Estado de Derecho sólido y fuerte que los respalda.

Si solo nos concentráramos en hacer cumplir nuestras propias leyes tendríamos que mirar, forzosamente al sistema de justicia, pero este solo nos interesa cuando tenemos un problema personal y nos encontramos enredados en un juicio. Ahí recién nos damos cuenta de que es un sistema lento, no predictible, inseguro y muchas veces corrupto. Todo esto se nos pasa cuando superamos el problema y logramos salir de la cadena de la injusticia. Pero fatalmente no todos pueden salir y no todos salen limpiamente.

¿Qué estamos esperando para ocuparnos de esto? El sistema no se va a reformar a sí mismo. Los hechos lo demuestran así, pese a contados esfuerzos que intenta impulsar cambios desde dentro. Pese a ello, nuestros candidatos huyen por desconocimiento o por perversa complicidad; mejor que las cosas queden así no más. No es urgente, ni conveniente.

Finalmente, nuestro tercer tema eje, está vinculado al aspecto más olvidado de toda esta campaña electoral y que, casualmente, es uno que reclamamos constantemente frente a todas nuestras últimas crisis de fondo: la ética.

Cuando se habla de ética inmediatamente nos viene a la mente una palabra que pareciera ser la solución que impulsará de inmediato a la ética en el Perú: los valores. Y como resulta ya típico evocamos alguna campañita con tintes más publicitarios o la necesidad de inculcar los valores desde la niñez; como si la generación adulta estuviese ya perdida.

En esta campaña, en donde debería estar la ética más presente que nunca, los partidos políticos nos hablan de códigos de ética, comisiones del congreso o en principios impresos en sus programas de gobierno (principios que nadie lee y que más bien parecen perderse en un “floro” barato).

¿Cuáles son los valores del Perú? ¿o cómo llevamos a la práctica los valores? ¿cómo logramos cambiar los hábitos tristemente normales en nuestro país? Esa es la mejor demostración de que la ética tiene vigencia y realidad. Lo demás son parches que nos muestran algo se hace o se quiere hacer. Más de lo mismo, urgencia en mostrar algo sin contenido. Todos lo sabemos no nos engañemos.

Quizá haga falta otro “vacunagate” para que aprendamos. Así, hasta que se nos acaben las oportunidades de lección.

Seguramente los temas detallados no son tan sexys como otros que priman en la realidad, pero aun así insistimos en su importancia. Mientras que algunas otras organizaciones piensan y se dedican a defender el modelo económico, nosotros intentamos darle sustento y viabilidad en el futuro. Mientras los líderes de opinión y empresarios se fijan en temas urgentes como la lucha contra el COVID o la reactivación económica, alguien debe de mirar más allá.

Bien dice Javier Marías en un artículo reciente: “hay que prestar atención a lo menor, a veces es sintomático de lo grave”.

                                                                                   Lima, 07 de abril de 2021

                                                                                   Eduardo Herrera Velarde.

COMENTARIOS

No hay comentarios.

DEJE SU COMENTARIO

La finalidad de este servicio es sumar valor a las noticias y establecer un contacto más fluido con nuestros lectores. Los comentarios deben acotarse al tema de discusión. Se apreciará la brevedad y claridad.


No se lee? Cambie el texto.


TODOS los blogs


Liderazgo con ciencia

Mauricio Bock

Pluma Laboral

Alonso J. Camila

Economía e Integridad

Carlos Bustamante B.

Aprendiendo - nivel CEO

Francisco Pinedo

Portafolio Global

BlackRock

Menos face más book

Rafael Zavala Batlle

Visiones para el desarrollo

CAF –Banco de Desarrollo de América Latina

Te lo cuento fácil

Alumnos de la Universidad del Pacífico

Orquestación Estratégica

Dr. Diego Noreña

Más allá del efectivo

Felipe Rincón

Mujer, ejecutiva y trasgresora

Zendy Manzaneda Cipriani

Disrupcion en la nube

Disrupción en la Nube

Revolución digital

Pablo Bermudez

Economía desde el campus

Grupo Económica

Síntesis legislativa

José Ignacio Beteta Bazán

La parábola del mudo

Javier Dávila Quevedo

Arturo Goga

Arturo Goga

Sumando Valores

Superintendencia del Mercado de Valores

@infraestructura

Rosselló Abogados

Minería 2021

Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP)

Conciencia Corporativa

Verónica Roca Rey

Agenda Legal

Estudio Echecopar

Perspectiva Forestal

Comité Forestal SNI y Comité de Madera e Industria de la Madera ADEX

Pensando laboralmente

César Puntriano

Auditoria del Siglo 21

Karla Barreto

Economía conductual

Bertrand Regader

Cultura financiera

Walter Eyzaguirre

Triple enfoque

Cecilia

Gestiona tus Finanzas

Giovanna Prialé Reyes

Segunda opinión

Eduardo Herrera Velarde

Parte de Guerra

Pablo O'Brien

El cine es un espejo

Raúl Ortiz Mory

Ruarte's - Washington Capital

R. Washington Lopez

Atalaya Económica

Manuel Romero Caro

Terapia de Pareja

Luciana Olivares

Próspero Perú

Gladys Triveño

Herejías Económicas

Germán Alarco

Inversión e Infraestructura

Director FRI-ESAN Sergio Bravo Orellana

Blog Universitario

Blog Universitario

Juegomaniáticos

Juan Pablo Robles

Gestión del Talento

Ricardo Alania Vera

Personas Power

Ana Romero

Millennials

Pamela Romero Wilson

Reglas de Juego

PIERINO STUCCHI

Humor S.A.

Jaime Herrera

Bitácora bursátil.

Equipo de Análisis de Intéligo SAB

Vivir Seguro

Asociación Peruana de Empresas de Seguros

El deporte de hacer negocios

Luis Carrillo Pinto

Zona de Intercambio

Julio Guadalupe

Innovar o ser cambiado

Andy Garcia Peña

Economía aplicada

Juan Mendoza

El Vino de la Semana

José Bracamonte

Carpeta Gerencial

IE Business School

Desafíos para el progreso

Banco Interamericano de Desarrollo

Diálogo a fondo

Fondo Monetario Internacional

Predio legal

Martín Mejorada

e-strategia

José Kusunoki Gutiérrez

Vinos, piscos y mucho más

Sommelier Giovanni Bisso

Evidencia para la gestión

Videnza Consultores

Palabra de Gestión

Julio Lira Segura

Impacto ambiental

Lorenzo de la Puente

Inversiones Globales

Carlos Palomino Selem

Moda Inc.

Daniel Trelles

Divina Ejecutiva

Fiorella

Menú Legal

Oscar Sumar

Analizando tus inversiones

Diego Alonso Ruiz

Reformas incompletas

Instituto Peruano de Economía

Empresa&Familia

Pablo Domínguez

Hoy sí atiendo provincias

Félix Villanueva - Aurum Consultoría y Mercado

Smart money

Luis Ramírez

Consumer Psyco

Cristina Quiñones

Gestión de servicios

Otto Regalado Pezúa

Marketing 20/20

Michael Penny

Mercados&Retail

Percy Vigil Vidal

CAFÉ TAIPÁ

Milton Vela

Anuncias, luego existes

Alexander Chiu Werner

Marcas & Mentes

Lizardo Vargas Bianchi

Riesgos Financieros

Gregorio Belaunde

Economía para todos

Carlos Parodi

De regreso a lo básico

Paúl Lira Briceño