Diálogo a fondo

Fondo Monetario Internacional

Gestión del ingreso generado por los recursos naturales: ¿Qué le conviene hacer a una ministra de Hacienda?

Por Sanjeev Gupta y Enrique Flores

 

La Ministra de Hacienda contesta el móvil. La llamada es del Ministro de Energía, que le informa que el país acaba de descubrir yacimientos petrolíferos y que calcula que el ingreso generado por las ventas comenzará a aparecer en el presupuesto en los cuatro próximos años. Aunque la entusiasman las perspectivas de aumento de los ingresos —de hecho, el país rico en recursos naturales promedio obtiene de ellos más del 15% del PIB—, la ministra comienza a preguntarse cómo aprovechar esos ingresos para el desarrollo del país. Sabe que son aislados los casos en que los recursos naturales han actuado como catalizador del desarrollo; muchísimas veces han dado como resultado inestabilidad económica, corrupción y conflictos, un fenómeno conocido como “la maldición de los recursos”.

 

La solidez de las instituciones nacionales desempeña un papel crítico para poder encauzar los recursos naturales hacia el desarrollo, pero la ministra sabe que el país no cuenta con estas instituciones y que crearlas lleva mucho tiempo. ¿Qué le conviene hacer, dado que el ingreso petrolero comenzará a fluir en el futuro próximo? Un nuevo estudio del FMI estudia una de las opciones: distribuir el ingreso directamente a la ciudadanía.

El argumento a favor de la distribución directa

La ministra recuerda una monografía publicada por Sala-i-Martin y Subramanian que sostiene que los ciudadanos de un país rico en petróleo como Nigeria —cuyas instituciones son débiles— se beneficiarían más recibiendo directamente la totalidad del ingreso petrolero. El principal argumento de los autores es que los mecanismos de distribución directa eluden instituciones presupuestarias ineficientes o corruptas y llevan a la ciudadanía a exigirle al gobierno que rinda cuentas. Su razonamiento es que si los ingresos generados por los recursos naturales se distribuyen a la población y luego el gobierno se resarce por medio de la tributación, los ciudadanos le exigirán que rinda cuenta del uso de los recursos.

Evaluación de los mecanismos de distribución directa

Teniendo en cuenta todo esto, la ministra le pide a su asesor que evalúe las ventajas y las desventajas de distribuir directamente la riqueza producida por los recursos naturales a la población.

Como primer paso, el asesor examina cómo han respondido otros países en circunstancias similares. Para su sorpresa, se encuentra con un solo caso en que los ingresos generados por los recursos naturales se distribuyen directamente: el de Alaska. Sin embargo, Alaska cuenta con el respaldo de instituciones presupuestarias y supervisión oficial sólidas, y el monto distribuido es relativamente pequeño —apenas 3-6% del ingreso per cápita— y la distribución directa proviene de los ingresos generados por los recursos que se han ahorrado.

Para ser meticuloso, el asesor también estudia las experiencias de países cuyos gobiernos hacen transferencias en efectivo o en especie a la población; por ejemplo, transferencias condicionadas en efectivo, subsidios y programas de apoyo a los ingresos. Descubre que esas transferencias han contribuido a reducir la desigualdad, pero que las transferencias más grandes a beneficiarios menos necesitados pueden producir el efecto no buscado de alentarlos a salirse de la fuerza laboral. También observa que los programas de apoyo a los ingresos suelen tener una cobertura estrecha, para no dar la impresión de que desalientan el trabajo. Ve lo arraigados que están los subsidios energéticos —a pesar de ser ineficientes, desiguales y perjudiciales para el crecimiento— porque la población los considera una manera de cosechar los frutos de la abundancia de recursos naturales. Por último, comprueba que el uso de los ingresos generados por los recursos fuera del proceso presupuestario también puede ser víctima de la captación de rentas.

Seis observaciones clave

El asesor reconoce que brindar servicios públicos críticos a la población sin recurrir a los ingresos generados por los recursos naturales sería muy difícil. Además, sabe que la capacidad del gobierno para recuperar recursos a través de la tributación es limitada y que, por más necesario que sea, un reordenamiento exhaustivo del sistema tributario llevará tiempo. En este contexto, le hace a la ministra las siguientes observaciones:

Primero, si la ministra se plantea algún tipo de distribución directa —grande o pequeña— debe hacerlo en el contexto de la concepción global de la política fiscal. Las decisiones de gasto y recaudación —financiadas o no con recursos naturales— deben estar basadas en la situación macroeconómica global.

Segundo, no hay muchos indicios de que dejar la decisión en manos del sector privado —como pretenden hacerlo los mecanismos de distribución directa—mejora los resultados económicos. El sector privado quizá no esté en mejores condiciones de manejar la volatilidad de los ingresos, proporcionar inmediatamente servicios sociales críticos, hacer frente a la agotabilidad de los recursos naturales y abordar cuestiones intergeneracionales de ahorro e inversión.

Tercero, existe un riesgo de que la distribución directa obstaculice el suministro de servicios públicos. La proporción de los ingresos generados por los recursos suele ser bastante grande en comparación con el nivel corriente del gasto público; por consiguiente, pasar recursos sustanciales al sector privado deja menos dinero para carreteras, escuelas y servicios sociales, particularmente en vista de sistemas tributarios débiles que dificultan la movilización del ingreso generado por la economía ajena al sector de los recursos.

Cuarto, la distribución directa puede crear una cultura de dependencia del Estado y podría tener un impacto negativo en la oferta de mano de obra. La experiencia con los programas de crédito por ingreso laboral en las economías avanzadas y con las transferencias condicionales de efectivo sugiere que esto podría crear dificultades si las transferencias de efectivo fueran elevadas y llegaran a manos de segmentos menos necesitados de la población.

Quinto, no hay seguridad de que los mecanismos de distribución directa no vayan a ser víctima de la corrupción y las presiones políticas. La distribución directa fuera del presupuesto implica riesgos significativos, como lo sugiere la experiencia de los fondos extrapresupuestarios de muchos países.

Por último, quizás haya lugar para la distribución directa en la economía, siempre que sea relativamente pequeña y esté encuadrada dentro del marco presupuestario.

COMENTARIOS

No hay comentarios.

DEJE SU COMENTARIO

La finalidad de este servicio es sumar valor a las noticias y establecer un contacto más fluido con nuestros lectores. Los comentarios deben acotarse al tema de discusión. Se apreciará la brevedad y claridad.


No se lee? Cambie el texto.


TODOS los blogs


Pluma Laboral

Alonso J. Camila

Economía e Integridad

Carlos Bustamante B.

Aprendiendo - nivel CEO

Francisco Pinedo

Portafolio Global

BlackRock

Menos face más book

Rafael Zavala Batlle

Visiones para el desarrollo

CAF –Banco de Desarrollo de América Latina

Te lo cuento fácil

Alumnos de la Universidad del Pacífico

Más allá del efectivo

Felipe Rincón

Mujer, ejecutiva y trasgresora

Zendy Manzaneda Cipriani

Disrupcion en la nube

Disrupción en la Nube

Revolución digital

Pablo Bermudez

Economía desde el campus

Grupo Económica

Síntesis legislativa

José Ignacio Beteta Bazán

La parábola del mudo

Javier Dávila Quevedo

Arturo Goga

Arturo Goga

Sumando Valores

Superintendencia del Mercado de Valores

@infraestructura

Rosselló Abogados

Minería 2021

Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP)

Conciencia Corporativa

Silvia Noriega

Agenda Legal

Estudio Echecopar

Perspectiva Forestal

Comité Forestal SNI y Comité de Madera e Industria de la Madera ADEX

Pensando laboralmente

César Puntriano

Auditoria del Siglo 21

Karla Barreto

Economía conductual

Bertrand Regader

Cultura financiera

Walter Eyzaguirre

Triple enfoque

Cecilia

Gestiona tus Finanzas

Giovanna Prialé Reyes

Segunda opinión

Eduardo Herrera Velarde

Parte de Guerra

Pablo O'Brien

El cine es un espejo

Raúl Ortiz Mory

Ruarte's - Washington Capital

R. Washington Lopez

Atalaya Económica

Manuel Romero Caro

Terapia de Pareja

Luciana Olivares

Próspero Perú

Gladys Triveño

Herejías Económicas

Germán Alarco

Inversión e Infraestructura

Director FRI-ESAN Sergio Bravo Orellana

Blog Universitario

Blog Universitario

Juegomaniáticos

Juan Pablo Robles

Gestión del Talento

Ricardo Alania Vera

Personas Power

Ana Romero

Millennials

Pamela Romero Wilson

Reglas de Juego

PIERINO STUCCHI

Humor S.A.

Jaime Herrera

Bitácora bursátil.

Equipo de Análisis de Intéligo SAB

Vivir Seguro

Asociación Peruana de Empresas de Seguros

El deporte de hacer negocios

Luis Carrillo Pinto

Zona de Intercambio

Julio Guadalupe

Innovar o ser cambiado

Andy Garcia Peña

Economía aplicada

Juan Mendoza

El Vino de la Semana

José Bracamonte

Carpeta Gerencial

IE Business School

Desafíos para el progreso

Banco Interamericano de Desarrollo

Innovación y Emprendimiento Tecnológico

Franklin Marcelo, CEO de Interfono

Diálogo a fondo

Fondo Monetario Internacional

Predio legal

Martín Mejorada

e-strategia

José Kusunoki Gutiérrez

Vinos, piscos y mucho más

Sommelier Giovanni Bisso

Evidencia para la gestión

Videnza Consultores

Palabra de Gestión

Julio Lira Segura

Impacto ambiental

Lorenzo de la Puente

Inversiones Globales

Carlos Palomino Selem

Moda Inc.

Daniel Trelles

Divina Ejecutiva

Fiorella

Menú Legal

Oscar Sumar

Analizando tus inversiones

Diego Alonso Ruiz

Reformas incompletas

Instituto Peruano de Economía

Empresa&Familia

Pablo Domínguez

Hoy sí atiendo provincias

Félix Villanueva - Aurum Consultoría y Mercado

Smart money

Luis Ramírez

Consumer Psyco

Cristina Quiñones

Gestión de servicios

Otto Regalado Pezúa

Marketing 20/20

Michael Penny

Mercados&Retail

Percy Vigil Vidal

CAFÉ TAIPÁ

Milton Vela

Anuncias, luego existes

Alexander Chiu Werner

Marcas & Mentes

Lizardo Vargas Bianchi

Riesgos Financieros

Gregorio Belaunde

Economía para todos

Carlos Parodi

De regreso a lo básico

Paúl Lira Briceño