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Oscar Sumar

Cinco recomendaciones para un mejor diseño de políticas públicas. #1: ¿Cuándo y cuánto regular?

Gordura, accidentes o corrupción, todas son cosas malas, pero son la contraparte de algo que -en cierto sentido- queremos como sociedad. No queremos combatir la gordura hasta llevarla a cero -es decir, queremos cierto nivel de gordura- por múltiples motivos, incluyendo:


-                  Nos gusta comer, incluyendo comida no saludable.

-                  Nos gusta descansar u odiamos hacer ejercicio.

-                  Nos gusta elegir por nosotros mismos qué comer o cuánto ejercicio hacer.

-                  Nos gustaría destinar recursos a otras cosas aparte de combatir la gordura.

blog.jpg

[Imagen: "1984", publicidad de Apple]

Una lista semejante puede ser hecha con los otros ejemplos. Esto no niega que la gordura sea mala en cierto sentido, así como lo son los accidentes, la corrupción o la discriminación. Sin embargo, también es verdad que no necesariamente queremos desaparecer esas cosas malas a cualquier costo. Como sociedad, eliminar los accidentes de tránsito sería tan fácil como prohibir los autos. Sin embargo, ¿estamos dispuestos a hacerlo? En la realidad, no tenemos una varita mágica para eliminar problemas, así que tenemos que asumir los costos de hacerlo.

Una vez que hemos determinado que cero no es -necesariamente- el nivel que queremos, se mantiene la pregunta: ¿cuál es el nivel que queremos? Muchas veces las políticas públicas -como la eliminación de la comida chatarra o normas de tránsito más duras- se justifican en números: "2 mil muertes", "2 millones de personas con sobrepeso", etc. Por más cierta que sea esa información, no responde la pregunta de cuál es el nivel de accidentes o de gordura que queremos como sociedad, del mismo modo que saber nuestro peso no responde la pregunta acerca de cuánto queremos pesar. Es un dato a tener en cuenta, pero no es ni el problema, ni la respuesta al problema, por si mismo.

"Cuál es el nivel que queremos" es una pregunta incómoda porque implica aceptar que "queremos" cierto nivel de accidentes o de corrupción, pero requiere ser contestada. Para contestarla, se necesita un parámetro. La economía, lejos de rehuir a la cuestión, nos da una respuesta: existe un nivel "óptimo" de accidentes o de corrupción. Ese nivel está asociado al concepto de "utilidad", que es lo más cercano al concepto de "felicidad" en las ciencias sociales. A su vez, ambos conceptos están asociados a las eficiencias de Pareto o Kaldor-Hicks.

Surge otra pregunta, ¿cómo calcular cuando estamos en un nivel eficiente? Históricamente, la mejor manera -en ausencia de fallas de mercado- es dejar que las personas elijan libremente. Por eso, es muy complicado justificar una norma que regule la comida chatarra, desde el punto de vista económico. Las personas saben mejor lo que las hace felices: si ser más productivas o entregarse al placer. En otros casos, como el homicidio, las externalidades son tales que más bien es difícil no justificar una regulación estricta que adivine -siempre cerca de cero- el nivel de homicidios óptimo en una sociedad. Otros casos son más polémicos, como la discriminación, donde algunos creen que el mercado llevaría a niveles óptimos, mientras que otros piensan que no.

Ahora, llegar a un nivel óptimo o a la mayor utilidad social no son los únicos fines que podría perseguir un Estado. La utilidad social, entendida en su asociación con el libre mercado, parte de una concepción "individualista". Se puede admitir, así, que una concepción "colectivista" nos lleve a preferir otros parámetros. Por ejemplo, podríamos pensar que más allá de las preferencias de las personas por la productividad y el placer, todos deberíamos de ser más flacos y productivos, para que nuestra Nación pueda ser más poderosa que sus vecinos. Eso no nos hará más "felices" individualmente, pero sí nos hará un mejor país desde el punto de vista de una persona o una mayoría de personas con un ideal, que el resto puede o no compartir.

Existen personas en nuestro país que creen en esta visión colectivista. Esas personas a veces justifican sus prescripciones usando conceptos de la economía, para convencer a todos, incluso a los que tenemos convicciones más cercanas al individualismo. Por ejemplo, en el caso de la comida chatarra, en lugar de hablar de las supuestas fallas de mercado en la industria -las inexistentes externalidades producidas por los obesos-, deberían basar sus prescripciones en la visión que tienen de un país con personas más productivas y -presumiblemente- más sanas, a expensas de sus preferencias individuales. Decir que las personas estamos poco informadas o que tenemos fallas cognitivas, lejos de asumir que -en este caso- se están reemplazando las preferencias individuales por las colectivas, lo que hace es negar -artificiosamente- que esas preferencias individuales hayan sido válidamente expresadas a través del libre mercado.

Regresando al punto inicial: a falta de una varita mágica, asumamos que no necesariamente queremos desaparecer por completo las cosas malas. Esto implica que queremos un determinado nivel de cosas malas. Es necesario establecer un parámetro para comparar nuestro nivel actual con el nivel que queremos. Ese nivel y parámetro dependerán de si tenemos una visión individualista o colectivista de la sociedad. En caso tengamos una visión individualista, el mercado -cuando no tiene fallas- es una buena manera de llevarnos al nivel óptimo. Si tenemos una visión colectivista, tratemos de formularla sinceramente y en voz alta. Si no somos capaces de decirla y asumir sus consecuencias sin avergonzarnos, quizá somos más individualistas de lo que pensábamos.

 Pd: el próximo martes abordaré una segunda recomendación: no confundir "redistribución" con "beneficio" o "costo".

 Pd2: me pueden contactar en Twitter @osumar

COMENTARIOS

  • 1
  • 26.02.2013
  • 3:29:24 hs
Gianfranco Mejía

Estimado Óscar, permíteme felicitarte en primer lugar por los interesantes temas que tocas en tu blog. El impacto de la regulación sobre las personas, el mercado y la sociedad es un tema muy importante que debe ser constantemente debatido y veo que estás logrando que se cumpla ello de manera muy didáctica.
Sobre lo indicado, coincido contigo en que es necesario determinar claramente la justificación y los objetivos de la regulación que deseamos implementar antes de proponerla, pues de lo contrario es mejor que el mercado opere sin interrupciones, entendiendo que de esa manera los agentes económicos ven satisfechas sus necesidades sin generar externalidades u otras fallas de mercado.
Asimismo, veo que lo que has señalado podría servir como punto de partida para un análisis costo beneficio de la futura medida a proponerse, un aspecto que me interesa bastante. Seguiré con mucha atención tus próximas recomendaciones.

  • 2
  • 26.02.2013
  • 3:52:42 hs
Fabio

Gracias por el artículo. Deduzco de lo que dices que la visión con la que vemos o abordamos el problema (de política pública u otro) define el problema en sí, y por ende la solución. Mencionas al individualismo y al colectivismo como paradigmas (maneras de ver la realidad) a tener presentes pues ambos darán diagnósticos, propuestas y resultados diferentes.

Creo que esa división en la manera de ver la realidad, aunque justificada en la evolución de nuestro pensamiento, es vieja, del pasado, y por ende no es suficiente para entender lo nuevo. Especialmente si como generación queremos asumir la responsabilidad de llevar nuestra sociedad a un nuevo nivel de desarrollo. El individualismo político y económico no alcanza para la construcción de una sociedad como la que deseamos (equilibrada, funcional, o en donde cada uno de sus individuos consiga desarrollarse como lo desea, y por ende en constante creación de riqueza y "felicidad"). EEUU con una tradición política y económica clara en ambos partidos muestra esa falencia. El colectivismo en sus pocos ejemplos prácticos no ha dado los resultados que sus partidarios quisieran tampoco.

Me parece que el reto es la síntesis: Las victorias privadas anteceden las victorias públicas. Pero sólo las victorias privadas no conducen necesariamente a una mejoría de la comunidad. Eso es claro en cada familia y en cada equipo en donde uno pueda participar. La interdependencia demanda independencia, pero ésta última no es suficiente. La independencia individual y social era la clave del momento en el que los grandes pensadores del individualismo se desarrollaron. Seguramente ellos jamás se hubieran imaginado el nivel de colaboración e interdependencia que existe hoy. ¿Es posible ver la realidad sin los ojos del pasado, ser original, y sintetizar algo que sirva al presente y a la creación de políticas públicas en el contexto que vivimos?

  • 3
  • 26.02.2013
  • 3:54:34 hs
Oscar Sumar

Estimado Gianfranco, aprecio mucho tu comentario. Tengo en mente tu útil libro sobre análisis costo-beneficio. Seguimos en contacto, un abrazo, Oscar.

  • 4
  • 26.02.2013
  • 4:04:51 hs
Oscar Sumar

Estimado Fabio, muchas gracias por tu valioso aporte. Es un buen reto el que propones. Sigo pensando que es importante pensar en las categorias que ya conocemos, pero tambien ir hacia nuevas si es que estas ya no ayudan, sea a describir o moldear la sociedad que queremos. Por cierto, tienes alguna idea de nuevos paradigmas? Un abrazo, Oscar

  • 5
  • 26.02.2013
  • 5:29:55 hs
Ezio

Sr. Oscar Sumar
La peregunta seria ¿Sabemos nosotros diferenciar Felicidad de Placer?
Ya que toca el tema de la comida chatarra, a todos nos gusta y nos da placer los sabores de este tipo de comida,pero seria recomendable que en los establecimientos, en lugar de proporcionarte un liquido frio ,te sirvieran uno caliente o un a copa de vino o pisco para contrarestar los efectos perjudiciales de toda la grasa
Salu2

  • 6
  • 26.02.2013
  • 5:33:28 hs
Oscar Sumar

Estimado Ezio, se entiende habitualmente que los adultos, a diferencia de los menores, si tenemos la capacidad de diferenciar entre lo que "deseamos" y lo que "queremos". Querer algo es asumir las consecuencias. Los menores desean cosas, pero no asumen las consecuencias. Por ejemplo, comen dulces antes de almorzar, y luego no tienen hambre. Los adultos somos los que les decimos "no comas que se te va a quitar el hambre". Si asumimos que los adultos tampoco tenemos esa capacidad, el Estado se vuelve el papa de todos y somos una sociedad llena de incapaces. Saludos, Oscar

  • 7
  • 27.02.2013
  • 2:15:11 hs
Flor Ttica

cero no es - lo que se espera obetener es nivel óptimo. ¡excelente!

  • 8
  • 27.02.2013
  • 2:57:54 hs
Oscar Sumar

Muchas gracias, Flor. Saludos cordiales, Oscar

  • 9
  • 27.02.2013
  • 3:13:47 hs
Pedro Saavedra

Nuestra sociedad exige de nuestros políticos un gran margen de corrupción siempre y cuando el sistema les genere bienestar, al igual que la comida chatarra o en pésimas condiciones de salubridad, por su accesibilidad frente a la pobreza y a recursos económicos restringidos. Creo que este tema serìa un muy buen punto de inicio para la maduración de los partidos políticos, replantear lo que entendemos por legitimidad del sistema no en base a conceptos ni categorías sino en base a lo que la población quiere realmente y puede admitir.

  • 10
  • 27.02.2013
  • 4:21:23 hs
Oscar Sumar

Estimado Pedro, gracias por su comentario. A veces las personas pedimos normas porque nos benefician a nosotros, pero no a la comunidad. Asi, si se legisla "para la tribuna" se pueden llegar a resultados no deseados. Por eso abogo por tomar en cuenta parametros y conceptos que ayuden a determinar cuando una norma realmente contribuye al bienestar. Saludos cordiales, Oscar.

  • 11
  • 27.02.2013
  • 4:49:56 hs
Jorge Luis Rosas García

Muy cierto, es un argumento de nuestra conducta, sin embargo, es muy dificil lograr variar el libre albedrio a nivel general, por ende la legislación es complicada, reforzar la educación no me refiero a cursos y ponencias del tema, si no de alternativas e información seria de utilidad, vale decir, implementar centros de ejercicio vecinal, minigimnasios, promover competencias con premio, impulsar el arte en el sentido estetico motivaria a la población a retomar la senda y a darles mejor calidad de vida, se podria designar un supervisor en cada centro de diversion para entregar las llaves de cada conductor y decolverselas cuando pase una prueba de alcoholemia?, yo creo que por alli va la solución, hasta los coches pueden venir con ese aditamento, la mejora es cuestion de sentarse a pensar...y dialogar...

  • 12
  • 27.02.2013
  • 5:44:30 hs
Oscar Sumar

Estimado Jorge Luis, muchas gracias por su valioso aporte. Saludos cordiales, Oscar.

  • 13
  • 27.02.2013
  • 8:31:33 hs
Bayron Carhuas

Interesante planteamiento para tomar en cuenta respecto a la regulación social. No obstante ello, me atrevería a cuestionar la supuesta inexistencia de externalidades en el caso de las personas obesas, ya que en muchos casos la obesidad genera hipertensión arterial, diabetes - por mencionar algunas consecuencias negativas - entonces, una vez que las personas se han enfermado, llevan a cabo su tratamiento en hospitales públicos, de tal manera que el estado es quien asume dichos costos. En ese sentido no resulta tan cierta la afirmación respecto a que la obesidad no generaría externalidades. Saludos.

  • 14
  • 27.02.2013
  • 8:41:15 hs
Oscar Sumar

Estimado Bayron, muchas gracias por su comentario. En realidad, la definicion de externalidad incluye que estos son eventos "involuntarios". Si una persona decide asumir un costo u obtener un beneficio, eso no es una externalidad. En este caso, el Estado decide -si es que lo hace y cuando lo hace- asumir los costos. Aun en esos casos, seria dudoso que -en el agregado- el costo total para el Estado se incremente. Kip Viscusi analizo si el hecho de que las personas fumasen incrementaban los costos publicos. Su conclusion fue que mas bien los disminuia, porque el Estado ahorraba dinero en pensiones porque las personas morian mas rapido. Recapitulando, es incorrecto decir que esa es una externalidad. Si la llama como es: un subsidio publico, aun asi es dudoso que sea un costo estatal superior el que haya personas obesas. Finalmente, existen estudios que demuestran que el sobrepeso -cuando no llega a ser obesidad- incrementa la vida de las personas, no las disminuye. Solo la obesidad reduce la esperanza de vida, pero en Peru no es representativa y menos entre personas pobres. En EE.UU. la pobreza es sinonimo de obesidad, en Peru es sinonimo de desnutricion, mas bien. Asi que tampoco por ese lado haria una asociacion entre obesidad y uso de hospitales publicos. Saludos cordiales, Oscar

  • 15
  • 27.02.2013
  • 9:02:27 hs
Manuel

Estimado Oscar, primero que nada felicitarte por una nueva y bien sustentada entrega. Aunque te sigo desde algún tiempo atrás, es la primera vez que me animo a escribirte, pues desacuerdo contigo.

Concuerdo en que los deseos individuales son al menos tan importantes como los colectivos y que el nivel óptimo, no es necesariamente igual al nivel cero. Sin embargo, y por motivos diferentes a los que señales, también considero que no buscar un nivel cercano al cero, lejos de un razonable individualismos, es más bien una muestra de algún grado de ignorancia. Más aún, el tema de la comida chatarra me parece ideal, no sólo porque lo he discutido en extenso muchas veces, sino porque representa un reto diario para mí; ojo, no soy vegano y estoy muy lejos de ser un ejemplo de ejercicio diario...

Para no abrirme tanto, utilizaré los ejemplos que has expuesto:

Señalas que las externalidades del asesinato son tan grandes que es necesario procurar un nivel cercano al cero. Creo que tu ejemplo no incluye el tema del tiempo: la comida chatarra sí disminuye la expectativa de vida, pero no de forma tan contundente. Un tiro en la cabeza disminuye completamente la expectativa de vida a cero... fumar, reduce sensiblemente el tiempo de vida (5 años para un fumador típico) y aumenta de forma también sensible la incidencia de enfermedades muy desagradables. Si consideras que la vida promedio de un peruano es de 75 años, la industria del cigarro cobra una vida por cada 15 fumadores, en términos simples y acumulados... Uso al cigarrillo, porque antes se pensaba que no era dañino; tuvo que pasar mucho tiempo para demostrar cabalmente sus efectos, así como recién se empieza a entender toda la bioquimica y los daños, de por ejemplo, una gaseosa.

Así que yo sí diría que las externalidades de la comida chatarra son tan graves como las del asesinato, causa muerte: habrán quienes consideren que es exagerado, sin embargo me pregunto: ¿qué es más dañino para la sociedad 17 vidas lentamente tomadas por el cigarrillo o 1 asesinato aleatorio? ¿no es terriblemente doloroso que las vidas tomadas por el cigarrillo, incluyan también la tortura del cáncer en la mayor parte de los casos? E insisto, habrá algún día en que tengamos cifras tan convincentes para una big mac o una coca cola (sin desmerecer las marcas), como hoy se tienen para un cigarrillo.

Me parece que un análisis en largo plazo, reflejaría de una forma más apropiada los reales costes de nuestra elección "lejana a cero", no creo sinceramente que las personas obesas estén contentas con las consecuencias de su alimentación, tampoco creo que en su mayoría hayan tenido la oportunidad de probar los "placeres" (por ejemplo las endorfinas que se producen cuando se hace ejercicio) que producen el ejercicio o la saciedad que produce una comida perfectamente balanceda.

No estoy en contra que exista la comida chatarra, como que no estoy en contra que la gente se vista de rojo o azul, lo que siento es que hoy solo hay propaganda para la comida chatarra y no para la comida sana, para el ocio y no para la actividad regular; para mí esto es como que sólo haya propaganda para prendas de color rojo; más temprano que tarde, todos acabaríamos vestidos de rojo.

Un saludo, y suerte con tu interesante columna.

  • 16
  • 27.02.2013
  • 9:53:40 hs
Oscar Sumar

Estimado Manuel, te agradezco por el comentario -el cual considero un valioso aporte-; las felicitaciones y por seguir el blog. Decir que la obesidad no ocasiona "externalidades" no es negar que haga daño ser obeso. Externalidad es un concepto económico que se refiere a cuando alguien obtiene un provecho o un costo -sin consentirlo. Es clave este punto final. Si una persona se suicida, no es una externalidad. Por otro lado, estos si' son ejemplos: un vecino que cuida su jardín me causa externalidades positivas y uno que lo descuida, negativas. Ambos tipos de externalidades son consideradas fallas de mercado, en la medida en que representan una especie de subsidio que altera la valuacion que las personas hacen de determinadas actividades. Es decir, cuando una actividad genera externalidades, no podemos saber si quien las realiza realmente las valora. Por tanto, tampoco sabemos si esta'n siendo realizadas a un nivel "óptimo" (la predicción es que no). Por esto, una muerte ocasionada por un homicidio es sustancialmente distinta a una ocasionada por comer comida chatarra o fumar (cuando es el mismo fumador el que sufre daños a la salud, no es aplicable a daños a fumadores "pasivos"). Cuando uno realiza una actividad dañina a propósito, puede presuponer que la realiza porque quiere. Eso debería llevar al nivel óptimo de esa actividad. En el caso de los asesinatos, por definición, la persona asesinada no quiere ser asesinada, por eso se justifica prohibir los homicidios desde el punto de vista económico (que, además, coincide con el punto de vista moral). En el caso de la comida chatarra, no existe el mismo argumento económico, por ma's que pueda existir el argumento moral o no-económicos en general para prohibirla. Saludos cordiales, Oscar.

  • 17
  • 28.02.2013
  • 12:05:13 hs
Héctor Cahuas

Estimado Sr. Oscar:

Mi opinión en lo que respecta a temas de salud pública al cual está asociado el tema de la comida chatarra , es que si no se adoptan ciertas medidas, a la larga todos tenemos que cargar con el costo de tener personas padeciendo de enfermedades asociadas a la obesidad ¿Cuánto le cuesta a la sociedad en terminos económicos, cargar con el peso de la gordura morbida desbordante de placer????

Muchos trabajadores aportan obligatoriamente al seguro de salud sin usarlo casi para nada por lo ineficiente, quienes se benefician de ello?

Muchas gracias

Héctor Cahuas

  • 18
  • 28.02.2013
  • 1:06:47 hs
José Silva Zárate

Felicitaciones por lo interesente y la profundidad con que se desarrolla este tema. Me parece que la pregunta de ¿cuándo y cuánto? regular mediante políticas públicas, puede reconducirse finalmente a criterios de oportunidad y medida respectivamente, es decir el momento y la graduación de la regulación. Sin embargo el tag desarrolla un tema más profundo, se trata a fin de cuentas de confrontar dos visiones del rol del Estado frente a la sociedad, para preguntarnos finalmente cuan legítimo y/o eficiente puede resultar el individualismo o el colectivismo para fundamentar la respuesta que encabeza el tag. Desde una perspectiva principialista puede decirse que en el Estado constitucional coexisten los derechos fundamentales individuales (principio de autonomía de la persona) con otros bienes constitucionales de carácter colectivo, como son la seguridad nacional, la salud pública, entre otros... y la tensión entre ellos es real. Frente a este problema el profesor Haberle en Alemania y el profesor Landa Arroyo en Perú postulan la teoría institucional que propugna como respuesta la integración, es decir la construcción de respuestas no dogmáticas que comprendan pluralidad de perspectivas. Pero claro, esta es una posición. Nuevamente felicitaciones y creo que el menú esta picante… pero muy nutritivo.

  • 19
  • 28.02.2013
  • 1:30:01 hs
Oscar Sumar

Estimado Hector, muchas gracias por su comentario. Sinceramente no conozco la cifra sobre la cantidad de males que atiende la salud publica peruana como consecuencia de obesidad morbida. Si tuviera que adivinar, me inclinaria a pensar que no es un costo representativo. A pesar de ello, si el problema fuesen los pagos hechos por el Estado, la solucion mas clara y directa seria que el estado los dejara de realizar, no le parece? Saludos cordiales, Oscar.

  • 20
  • 28.02.2013
  • 1:32:02 hs
Oscar Sumar

Estimado Jose, muchas gracias por las felicitaciones y su valioso aporte. "Menu picante" jaja podria ser el titulo del blog. Saludos, Oscar

  • 21
  • 28.02.2013
  • 2:53:55 hs
Ezio

Perfecto....
Pero no cree que al igual que al cigarro algunas personas les da placer, y en las cajatillas se indica que fumar "es dañino para la salud","puede producir cancer al pulmom" ,pienso que todos los productos que tengan:

1.- Componentes transgenicos, (http://www.youtube.com/watch?v=LdIkq6ecQGw) ,( http://elcomercio.pe/economia/313401/noticia-amenaza-salud-detectan-maiz-transgenico-valles-costa) deberian prohibirse o en todo caso deberian estar separados en un estante, ya que hay estudios que produce tumores, en Europa No se permite estos tipos de productos ¿Sabe el peruano de a pie porque? "puede producir tumores"
2.- Productods con alto contenido de azucar(gaseosas) , "puede producir diabetes"
3.- Deberia de limitarse la propaganda de todo lo que "puede producir daño"

Se sabe que al igual que la nicotina, la grasa tambien es adictiva
Esto deberia de tratarse como un tema geopolitico, poblacion sana ,gente fuerte para alguna contingencia......
Salu2

  • 22
  • 28.02.2013
  • 3:43:58 hs
Oscar Sumar

Estimado Ezio, muchas gracias por tu comentario. Realmente creo que la gran mayoria de personas ya sabe que esos productos hacen mal. Si tuviera que elegir, me quedarian con las advertencias antes que las prohibiciones de publicidad o productos, dado que las ultimas son mas perjudiciales aun para la economia. Me quedo con su ultima frase: "Esto deberia de tratarse como un tema geopolitico, poblacion sana ,gente fuerte para alguna contingencia", es una manera sincera de plantear su preocupacion, que va mas alla del tema economico. Saludos cordiales, Oscar.

  • 23
  • 28.02.2013
  • 6:44:12 hs
Walter

Oscar,

Tu siempre desatando polémicas y no es la excepción. Coincido con tus apreciaciones generales que era la idea del post, pero discrepo con el tema de la comida chatarra. Me parece que es el punto más polémico en el que muchos de los lectores no estamos de acuerdo contigo.

Yo también desconozco el gasto del estado en temas de obesidad o malnutrición (que no es lo mismo que desnutrición pero se parecen). Entonces creo que bien podríamos dejarlo para otro post el conocer cuánto representa eso en el sistema de salud. Yo creo que el gasto es mayor al que imaginas, pero sin cifras los dos especulamos y eso no aporta. De igual manera, como alguien arriba mencionaba sobre la prohibición de los transgénicos, yo estoy a favor de ellos y también puedo citar estudios y me lleva a pensar que no todos tenemos toda la información suficiente, entonces asumir que todos estamos informados como bien indicas no es verdad. Sabes si en los colegios enseñan sobre el tema? No que yo sepa, por lo menos no en todos. En esos casos una política pública de educación se impone. Si se considera que la mala alimentación es una enfermedad (como la drogadicción) entonces las personas que sufren de adicción podrían ser declaradas interdictos y la libertad de elección no aplicaría.

Espero tus comentarios.

Un abrazo

Walter.


  • 24
  • 28.02.2013
  • 7:06:11 hs
Oscar Sumar

Hola Walter, muchas gracias por tus comentarios, me honra que sigas el blog. La idea no es desatar polemica, sino pensar. Una consecuencia puede ser generar polemica y me alegra porque es un sintoma de que no estoy diciendo algo obvio o que la gente daba por sentado.

En relacion al tema de la informacion, es un poco largo de explicar por aca; pero creo que hay una confusion en relacion al nivel de informacion que se esperaria que la gente tenga. Hace unas semanas hemos hecho unas encuestas masivas (cerca de 600) a personas de diversos niveles sociales y educativos, para saber su opinion sobre las facultades de Derecho. Luego, hemos comparado los resultados con el ranking de expertos de America Economia, donde ponen a las 5 mejores de Peru. Es sorprendente ver que de 10 universidades puntuadas por nuestros no-expertos, las 4 primeras coinciden con el ranking de expertos. Es mas, la coincidencia es incluso de puestos, es decir, han puesto las 4 primeras en exactamente el mismo orden. Pese a esto, en Peru se han dictado dos normas que tienen como sustento principal la supuesta estafa de las facultades al publico, que no podria distinguir la calidad por si mismo.

Que nos dice esto? Segun yo, que hay dos niveles de informacion, uno de experto y otro de no-experto, pero que el nivel de no-experto es un buen sustituto para tomar decisiones como consumir o no un producto. Se suele subestimar el nivel de informacion que da el mercado solo.

Por ultimo, como mencione respondiendo un comentario de arriba, si el problema fueran los gastos en los que incurre el Estado, la mejor y mas directa forma de eliminar ese problema seria que el Estado no pague.

Un abrazo,

Oscar

  • 25
  • 28.02.2013
  • 8:07:31 hs
Ezio

Para las personas que estan a favor de los transgenicos y para las NO informadas:

http://www.youtube.com/watch?v=2B4n9b5JIYs
http://www.youtube.com/watch?v=vy2Bl3DwhAY
http://www.youtube.com/watch?v=CummBct0jTI
http://www.youtube.com/watch?v=WgIr7dHhDSg
http://www.youtube.com/watch?v=uGd6AWacoU0

Ante la duda, no seguridad que hacemos como sociedad, que deberian hacer los gobiernos, "El sentido comun es el menos comun de los sentidos"
Salu2

  • 26
  • 1.03.2013
  • 12:09:53 hs
Oscar Sumar

Estimado Ezio, muchas gracias por tu comentario. Te informo que en Peru ya existe una moratoria de 10 anios para alimentos "transgenicos" (OVM). Saludos, Oscar.

  • 27
  • 1.03.2013
  • 4:55:15 hs
Walter

Oscar, hace 50 años no se consideraba que fumar era dañino para la salud salvo algunas voces. Hoy se obliga a imprimir en las cajetillas los riesgos que produce. De hecho, si revisas la publicidad de esa época incluso se mencionaban los beneficios del cigarrillo. El conocimiento común avanza conforme se conoce más sobre algunos productos y no siempre coincide con el de los especializados. Me parece súper interesante el tema de la percepción sobre las facultades de derecho pero supongo que también coincide con la percepción de las universidades y no es comparable con el conocimiento sobre los riesgos de determinadas conductas.

Sobre los transgénicos, lamentablemente existe una moratoria para la investigación y cultivo en el país mas no para su consumo. De hecho toda la leche de soya es transgénica, al igual que casi la totalidad de la harina ya que se importa de países que cultivan trigo transgénico. Casi todos los alimentos de Estados Unidos que contienen algún derivado del maíz (que puede ser casi el 70% de la comida procesada) también tienen trazos de transgénicos. Estamos consumiendo esos alimentos desde décadas sin visto de problemas.

Pasando a tu comentario, si bien se podría asumir una política de que toda actividad que atente de manera premeditada contra la salud de las personas no debería ser cubierto por el seguro social o ningún otro seguro de salúd, eso no sólo es muy contraproducente sino impracticable. Así como reconocer que cero víctimas es imposible, también se tiene que entender que la realidad social impide algunas medidas.

Un abrazo y esperamos la siguiente recomendación de política.

Walter.

  • 28
  • 1.03.2013
  • 10:37:45 hs
Oscar Sumar

Gracias por el valioso aporte, Walter. Un abrazo, Oscar.

  • 29
  • 2.03.2013
  • 7:24:59 hs
Ezio

Solamente pido que pongan en el buscador google: monsanto peru
y que sorprendidos quedamos........¿donde esta la moratoria? ¿donde esta el debate?
Salu2

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