Amigos, este es mi hijo
Por Raúl Castro.En mi Hi5 hay una foto con mi hijo Álvaro (en realidad hay decenas no solo allí, sino en cada rincón).
Una amiga comenta en una de las tomas: "Felicitaciones!!! Bienvenido al privilegiado mundo de los viejos, muchas noches sin dormir, menos dinero en la cuenta, pero una sonrisa de ellos nos cambia la vida. Nuevamente felicitaciones".
Antes de que naciera Alvarito investigué, busqué, leí y encontré mucha información sobre bebés. Así encontré un estudio. Allí se señala que criar un niño puede costar cerca de US$ 300 mil.
Claro, que el estudio está hecho en Estados Unidos y en base a ingresos mayores al promedio de los peruanos, además vuela muy alto, porque asume toda clase de gastos hasta los 17 años. Aunque, un padre no deja de gastar hasta esa edad. Estudios similares se han hecho en Chile y hay quienes han ensayado cálculos tomando como base, pañales, leche, ropa, medicinas y otras eventualidades. Hay quienes han resumido el debate: el costo es de 15 años de sueldo.
Sin embargo, y sé que muchos se atreverán a lanzar cifras o algunas fórmulas de cálculo. Hay algunas reglas máximas en este proceso. Niños más grandes, niños más caros. Tener un hijo sí tiene precio. Parece obvio, pero hay que admitir que es la mayor inversión de la vida, sobre todo en la educación.


Víctor Huamán. Es el editor de Internacionales del diario Gestión. Egresado de Economía de la PUCP. Con 13 años de experiencia en análisis, consultoría y periodismo económico.
Aún no soy madre, pero este pequeño si que me inspira a serlo.
No se si afirmar que un hijo es una "inversión", pues hace algunos años escuché decir a un padre: "Yo he invertido en mis hijos y ellos me deben devolver todo lo que les he dado". Me sonó tan duro que hasta ahora niego esa horrenda realidad para muchos. Yo no soy una inversión económica, soy una máquina...soy una persona. Los hijos debemos gratitud a los padres pero no concibo que un padre se exprese así.
Lindas fotos!!
Un hijo, cuesta un huevo, en el sentido vulgar, jerguero y cultural de la palabra. Le atribuyo a la parte vulgar el que de alguno de los dos salió el niño, no? Si lo ponemos en el plano coloquial, ya todos sabemos que cuesta bastante dinero incluso desde antes de que vea la luz pues se vienen las ecografías, los análisis, que para tomarle una foto cuando está dentro, que quiero verlo en 4D, que ya quiero saber su sexo, que ya ni se que más. Pero es indudable que para la última parte cabe gratificar que cuesta tanto como nacer otra vez, todo se aprende de cero, todo se hace de nada, todo se emplea, todo se trabaja, todo se acumula, todo aquello que aprendiste, que debiste aprender y luego aprenderás vas a tener que aplicarlo.
Alguien me terminará diciendo: Ey! pero si tú no eres papá! pues por todo esto mismo no lo soy aún, porque tener un hijo... cuesta un huevo.
¡Maravilloso!, volviendo a hacer números, y calculando el estudio gringo así a la volada sería:
el 25% del ingreso familiar bruto, Padre y madre trabajadores, basado en el sueldo promedio de un Estadounidense, por 13 años.
Bueno de hecho que el mejor regalo que se puede hacer es la educación, es invalorable, y de hecho lo que más frutos dará.
Pero materialistamente hablando me muero porque mi hijo crezca y regalarle un carrito eléctrico que pueda manejar, ya me imagino su carita...
Raúl
Veo la foto con tu hijo, y eso es la muestra más clara de que no hay un valor por el cual se pueda calcular la felicidad. Más allá de cualquier cálculo económico son pocos los que se atreven a ser padres o madres. Pues serlo creo que implica mucha valentía y amor verdadero. Más allá de cualquier cálculo económico hay padres que te pueden dar de todo pero sin embargo no les importa tu vida. Más allá de eso, también hay mujeres que se convierten en madres para asegurar su futuro, y no precisamente el de sus hijos. Más allá de eso también hay hijos que no les importa lo que sus padres hacen por ellos. Pero el problema siempre será el dinero. En las familias pobres o ricas o de clase media. Todos quieren algo mejor. Pareciera que el dinero a veces compra la felicidad. Yo tuve la suerte de conocer una mujer que solamente decidió ser madre para siempre. Ella con su trabajo y sola, crió a 8 hijos. Los educó y les enseñó a ser buenas personas. Pude ver en cada instante el sacrificio que hizo por sus hijos. Lo que me hizo pensar al final que a veces lo hijos creemos que somos agradecidos con nuestros padres, quizás con una buena nota en el colegio, una graduación universitaria etc. Pero eso no basta. Ahora pienso que la mejor gratitud es la sinceridad con uno mismo hacia ellos. Aunque sea por un momento de media hora. Sentarnos y preguntarles qué sintieron, qué pensaron, qué cosas más hicieron en cada paso que dimos y que nunca nos contaron. Hay padres o madres que quizás no comieron por darnos a nosotros. Afortunadamente conocí alguien así. Esa mujer que ahora debe estar en una dimensión que desconozco es mi Madre.
Felicidades Raúl. Cuida mucho a tu pequeño hijo.
Un hijo, no cuesta, un hijo es tener con quién compartir el esfuerzo del mes, es pensar que te extiendes en la vida, que inviertes no para tí, inviertes para él, y es más sublime cuando es esperado; ayudarlos a crecer, y por amor también tenemos que verlos partir , como un círculo donde todo vuelve empezar sin que en ello haya final, ayer hijo, hoy papá y luego ver a tu hijo queriendo serlo.
Es un bebe precioso, felicitaciones por el bebe y por la precupación... el niño viene con su pan bajo el brazo?¡¡¡¡¡¡¡¡
Cueste lo que cueste.... en algún momento todos morimos hasta el último centavo por tener uno.
Mi querido Raúl, mucho análisis para una obra maravillosa como es un hijo. De tan solo verlo te darás cuenta que no hay valor alguno, no sentirás los días de trabajo, ni las noches sin dormir, el solo hecho de verlo sonreir, decirte su primera palabra, no te hará recordar esos números con que has graficado su corta existencia... pero cierta. Se reirá de tal ocurrencia de su inquieto y formidable padre. Por favor, preocúpate por traer más hijos, que como decía mi madre "cada hijo viene con su pan bajo el brazo" y es cierto, claro que el pan se lo damos los padres pero con tan grande amor que ni nos damos cuenta y de pronto llegan a los 28 , 20 y 15 años como los míos y el placer de verlos como van caminando solos por la vida es aún mayor... Disfruta todo su camino, porque una delicia así, no te la puedes perder. Un gran beso y muchos cariños a ti y a tu esposa.