El caso Watergate, cuando hay libertad para investigar
Por Ricardo Montero.Hace unos días volví a disfrutar con Todos los hombres del Presidente, película que muestra las artimañas que puede llegar a usar el poder para ocultar sus acciones ilegales.
Los periodistas del Washintong Post Bob Woodward y Carl Bernstein - caracterizados en el filme por Robert Redford y Dustin Hoffman, respectivamente - al investigar un robo, aparentemente menor, en una oficina del Partido Demócrata de EE.UU., descubren en 1972 el mayor fraude político en la historia de ese país: "el caso Watergate".
Al profundizar sus indagaciones, los reporteros descubren que el presidente Richard Nixon y los máximos dirigentes republicanos estaban involucrados en una operación para espiar telefónicamente al Partido Demócrata, su contrincante electoral.
Bernstein y Woodward obtienen mucha información de su principal fuente, el anónimo "Garganta Profunda", y de innumerables fuentes secundarias, cuya identidad guardaban escrupulosamente.
Los periodistas supieron trabajar con fuentes, confrontaban declaraciones, siempre dudaban, seguían pistas que iban descubriendo y nunca usaron la presión para obtener una declaración.
Por el contrario, trataban de ser cordiales y hasta amistosos con sus interlocutores, a quienes prodigaban de halagos, como se observa en la película: "usted es absolutamente honesto", "usted cree en el Presidente", "usted no quiere hacer nada que parezca desleal".
En consecuencia, la investigación de Bernstein y Woodward, plasmada en "Todos los hombres del Presidente", da una buena muestra de cómo el buen manejo de fuentes otorga exactitud a las informaciones.
El influyente semanario Newsweek al comentar el hito que marcó para el periodismo el descubrimiento del llamado caso Watergate, sentencia que si ahora se intentara investigar un hecho similar, "los periodistas irían a la cárcel por no revelar sus fuentes y no podrían publicar su historia". ¿Qué cree usted?
Escena de Todos los hombres del Presidente (Youtube)

Víctor Huamán. Es el editor de Internacionales del diario Gestión. Egresado de Economía de la PUCP. Con 13 años de experiencia en análisis, consultoría y periodismo económico.
Eso que t u has mencionado últimamente no se porqué nos recuerda al gobierno de Fujimori. Sí que tienes razón estimado Ricardo, no solo no irían a la cárcel por no revelar sus fuentes, sino que serían perseguidos o detenidos como lo que pasó con Gustavo Gorriti o se tramarían planes de inteligencia para asesinar como se pretendió con César Hildebrandt, o para violar y denigrar la dignidad como pretendieron con Cecilia Valenzuela. Para responder a tu pregunta, yo creo que deberíamos ser directos y si nos remitimos a casos como lo del Watergate, deberíamos también aterrizar en el ámbito local y decir lo que muchos ahora pretender callar porque según unas encuestas el fujimorismo sigue coleando en Lima y lo que piensan en Lima creen que es siempre lo que piensa todo el país. Acá pudo haber una version local del watergate pero existe una maquinaria pesada que siempre está apostado precisamente para encubrir a quienes hacen el trabajo sucio.
Saludos amigo Ricardo y te digo que hubo un error de tipeo en el segundo párrafo cuando se refiere a uno de los actores, su nombre es Robert Redford y no Roberto.
Saludos.
y Este Antifujimorista Alvin, grandes represnetantes del peridosmo los que menciona. exceptuando a Cesar Hildebrandt, los otros dos nombrados son mermeleros se venden al mejor postor asi que mejor ni los hubieras mencionado...