Cuando el Estado llega tarde
Por Raúl Castro.Confieso que la última película peruana que vi en el cine fue Dioses, una producción estrenada en el 2009, dirigida por Josué Méndez, quien había ganado una serie de premios por Días de Santiago.
El cine peruano siempre me ha parecido un cine sin personalidad, que recurre a símbolos muy gastados. Lo hecho, sin embargo, por La Teta Asustada, la cual no figura en la lista de películas nacionales más vistas en el cine, es loable, más allá del abierto debate que se ha creado en torno a su temática y a su propia calidad.
Como miles de peruanos vi la película en televisión, luego de la larga lista de premios que ganó, con nominación al Óscar incluida.
¿Algo ha cambiado en el cine? La verdad no. La creatividad está allí presente, pero la lucha por sobrevivir y buscar financiamiento, como hace varias décadas, todavía sigue presente. Es decir, no hay cambio.
Considero que como muchas cosas en el Perú que resultan exitosas, La teta asustada es parte de la larga lista de explosiones particulares, individuales, en medio de una precisa coyuntura.
Veamos, La teta asustada no es una producción que haya contado con el apoyo de los organismos nacionales de promoción del cine. Se trata, en cambio, de un film hecho con capitales españoles (el 80% para ser precisos). Es decir - y al igual que en muchos casos - la directora debió buscar el financiamiento afuera. ¿Eso le recuerda otras historias? Cantantes, deportistas.
La teta asustada forma parte de esa lista de producciones ambiciosas, todas de gente talentosa y poco valorada que debe buscársela sola. Otra vez la pregunta ¿Eso no les recuerda otras tantas historias de éxito?
La gastronomía, el boom y fama que vive, no es el resultado de una política de Estado, se trató del impulso del sector privado, al que luego se sumó - otra vez tardía o convenientemente - el Gobierno. Pero más vale tarde que nunca.
La misma historia se vive en el deporte y en otras tantas actividades, que evidencia la falta de visión del Estado, de una política en que se identifique el talento o a sectores productivos.
Lo hecho por Claudia Llosa y compañía no ha logrado que hasta ahora se haya impulsado finalmente una ley de fomento del cine, tan golpeado por la piratería. Los éxitos personales todavía no hacen reaccionar al Estado a dictar medidas efectivas. Por ahora los políticos prefieren la foto y el saludo.

Víctor Huamán. Es el editor de Internacionales del diario Gestión. Egresado de Economía de la PUCP. Con 13 años de experiencia en análisis, consultoría y periodismo económico.
Definitivamente el Estado y quienes están a cargo de él, no están detrán de alguno lauros obtenidos por algunos peruanos luchadores.Pero son bastante comodines como para llegar cuando todo se ha logrado.
Pero también es cierto que somos nosotros quienes elegimos a nuestras autoridades y ellos son reflejo de lo que somos y de lo que nos es priorioritario. Lamentablemente el arte y la cultura no lo son para la mayoría.
Lamentablemente así es este País. Si no fuese por ese capital español, nadie hablaría de ninguna nominación...ni pensarla. Lo mismo con los ajedrecistas, campeones de matemática, etc, que tienen que buscar donde sea para asistir a los torneos internacionales...pero si hay harto dinero para otras cosas, y porsupuesto para las planillas doradas de los apristas..bueno, ojalá todo se maneje de manera distinta con las sgtes administraciones. El arte y la cultura deben estar en sus agendas , en mayúsculas y con resaltador. Saludos
Es realmente triste ver como nustros artistas hacen la lucha en su propio país y lo peor es ver un Presidente que siempre se sube al coche de los exitos y hace comentarios y reconocimientos como el caso de Kina pura peliculina y nada se hace por el cine peruano.