Miércoles, 21 de enero del 2009

Suscríbase a este blog



El mercado de la política

Estamos en un año electoral. Y en la TV empiezan a desfilar a diario decenas, cientos, y pronto, literalmente, miles de personas (candidatos a regidores). Las intenciones son obvias: postular.

Lo que no es tan obvio son los propósitos de las postulaciones, especialmente en un país donde, en política, lo que no se hace, se olvida, lo que se hace mal, no se castiga, y lo que se promete, no necesariamente se cumple.

Las propuestas para mejorar este mercado, y lo presento así, porque lo es, pues tiene oferta y demanda y, como consecuencia, precios y cantidades, son realmente limitadas, en número y contenido. Más allá de la doble cámara o de la renovación por tercios, que atañen solamente al Congreso, que no tiene iniciativa de gasto, no existe nada de nada.

Y este es un mercado en donde el equilibrio es estático, es decir, ocurre ocasionalmente cada vez que se realizan elecciones. No es dinámico. Aquí no existe el "Presidente del Mes" ni el "Alcalde de la Semana". Sin embargo, esto responde a una lógica. Si no fuera así, con la creación de impuestos o con los aumentos de tasas impositivas, el mercado expulsaría ipso facto al "culpable".

Por eso es importante definir bien los plazos del ejercicio del poder. Sin duda, la realización de elecciones cuesta dinero, pero más dinero cuesta mantener en el poder a alguien que, por ejemplo, roba. Sin un Poder Judicial eficiente, los plazos de gobernar deben ser ineludiblemente cortos. De lo contrario, el tiempo extra es para "ampliar" la casa del alcalde.

Los precios en este mercado son los tributos que paga el ciudadano regularmente. Y estos precios sirven, hoy en día, para financiar actividades públicas por más de 25,000 millones de dólares, con lo cual, el presupuesto del Estado peruano es más grande que el PBI de Panamá (23,088 millones de dólares en 2008). Y como el presupuesto crece siempre, a pesar de tener más ciudadanos, las tasas de los tributos raramente bajan.

Lo que no me queda claro son las cantidades. Un Presidente de la República, si pues. Un Presidente del Consejo de Ministros, digamos que también. 16 Ministros, aquí ya empiezan las complicaciones. 26 Presidentes Regionales, me parece que sobran, como mínimo, dos pues tenemos 24 departamentos. ¿130 congresistas para 29 millones de habitantes? ¿1,834 alcaldes para 1.3 millones de kilómetros cuadrados?

En todo caso, cuando piensen en el tamaño del Estado, piensen en ustedes mismos. ¿Creen que "funcionarían" mejor con otro brazo, otra pierna, una oreja en la frente, un ojo en el codo o una lengua en la rodilla? ¿A más narices, más olfato? Si esto fuera cierto, el de la cabeza más grande sería sintomáticamente el genio de la clase y Jennifer Aniston viviría pensando en Quasimodo y no en Brad Pitt.

Entonces, si este es un mercado con millones de electores (demanda) y miles de cargos públicos (oferta), que presenta evidentes imperfecciones (funciona esporádicamente, los precios suben pero no bajan), ¿quién lo regula? ¿El mismo? ¿Un poder del Estado al otro? ¿120 congresistas a 17 Ministros, 26 Presidentes Regionales y 1,834 Alcaldes, sin contar Presidentes y Rectores de empresas y universidades públicas? ¿La Contraloría? ¿Con 1,080 empleados? Esto es, con 0.6 personas por alcalde, es decir, ¡la mitad de un empleado por municipio!

Ahora bien, lo anterior no supone contratar compulsivamente. A más gasto público, menos ahorro privado. Lo que les quiero decir es que en los tiempos de Montesquieu, el Estado no tenía tantos ángulos, curvas y esquinas como ahora, y los ciudadanos no tenían acceso a Internet. Y en la actualidad sí. Por lo tanto, es imprescindible reforzar el papel de la ciudadanía frente al Estado y no al revés, porque siempre habrá más población que autoridades.

Y si el tema es un mejor y menor gasto público para que la población disponga de más ingresos porque paga menos impuestos cuando el presupuesto de la república no crece si el Estado no engorda, entonces los jefes de administración y finanzas de las instituciones gubernamentales, "los que firman los cheques", bajo ninguna circunstancia, deben ser elegidos y contratados por el Ministro, Presidente Regional o Alcalde de turno. Estas funciones deben ser cumplidas fríamente por la Autoridad Nacional del Servicio Civil (Servir).
 

4 comentarios

#1 | 26/01/2010
Eduardo

De acuerdo necesitamos una burocracia mas profesional y cuya carrera se desarrolle con independencia del ciclo político, sin embargo hay que tener presente que en una economía de mercado, El Estado interviene de varias maneras para regular, las intervenciones del Estado tienen toda una serie de matices y van desde la regulación económica directa, la regulación social llámese normas de comportamiento y leyes y regulación ex-post, etc. Sin embargo en el establecimiento de todas estas intervenciones del Estado se encuentran Decisiones de Política de Estado, las mismas que deben ser establecidas bajo el objetivo final de buscar el Bienestar General y estas decisiones de política deben contener criterios de eficiencia económica y social tal como decidir el uso de los bienes y servicios más abundantes en nuestro país, pero estas decisiones de política deben ser dictadas por los políticos de turno en el poder de acuerdo a su visón de país y esta visión de país tiene que ser ejecutada por estos gerentes públicos que pueden ser de SERVIR pero que deben finalmente seguir las instrucciones de esta clase política. Un abrazo Carlos.

#2 | 29/01/2010
Alfredo

Muy cierto. Se siguen pagando impuestos antitécnicos como el ITF; que creo yo, fueron creados solamente de manera temporal y ahora es permanente; para que? para que exista mas caja para seguir pagando a personas que solamente gastan los muebles de oficina de los cargos públicos y engrosa la burocracia que se mantiene inactiva y engorrosa....es ahi donde la mayoría de ciudadanos se vuelven antisistema y anárquicos. La clase política de la promoción 2006-2011; muchos de ellos, al desacreditar el parlamento con sus sesudos comportamientos han desacreditado la investidura e importancia de ostentar un cargo público. Un abrazo.

#3 | 29/01/2010
Maria Teresa

Si la politica no estuviera lleno de ambiciosos de poder considero que el Pais avanzaria cada vez mas, Si al menos se analizara los buenos profesionales que existen en nuestro pais que no son elegidos o escogidos por que no pertenecen a un partido politico, a a ello me pregunto ¿Para acceder a puestos de Regidor me tengo que inclinar? o Para ser alcalde tengo que pagar!!" o Para ser Presidente Regional o tener un comprado a toda una region a la mala o a la buena.... Entonces de que democracia hablamos....Deberia ser un orgullo pertenecer al Sector Publico como en otro paises lo es solamente asi se daran cuenta del gran significado que significa Dar, Servir, entregarse por amor a la Patria, y no amor a la conveniencia. Por otro lados que todos esos congresitas veteranos que vienen de trayectorias sentados en su curull vayan a descansar y dejen el paso libre a las nuevas generaciones, y no vengan a decir que a las generaciones le falta experiencia poor que si mal no recuerdo ellos tambien comenzaron desde O y la experiencia y mañoseria se la dieron los años y no cambiaron el pais...

#4 | 30/01/2010
AM

Primero, habría que revisar si SERVIR esta reclutando a sus gerentes con la objetividad del caso. Comento esto, porque he visto de cerca el caso de un amigo que paso sin mayores problemas la seleccion de MATCH .(la consultaro que seleccionaba a los indicados), y cuando su expediente paso a manos de los genios de...." El Consejo Directivo, conformado por especialistas calificados de reconocida trayectoria en gestión pública y de recursos humanos" simplemente le llamaron por telefono para decirle que se habian equivocado con su perfil, es decir qie Match durante todo el proceso había estado evaluandolo por error.

Algun día, prodemos confiar en la seriedad de nuestro gobierno y sus representantes?

Participa con tu comentario

Introduzca los caracteres que ve en la imagen de arriba.