El incanomista de Moray
A 45 minutos de la ciudad de Cusco, está Moray, el "templo" de los economistas peruanos. Cuando uno llega, luego de pasar por Maras, desde lo alto ve un inmenso pionono. En realidad, son andenes circulares que hoy conocemos simplemente como terrazas.Se dice que cada "balcón" de Moray reproduce las condiciones climáticas de diferentes zonas del imperio incaico.
En este enigmático lugar se habrían simulado hasta veinte tipos de microclimas y entre la parte más alta y la más baja, distanciadas únicamente por treinta metros, habrían hasta quince grados centígrados de diferencia.
Moray era un centro de experimentación agrícola en donde el inca ensayaba distintos cultivos para diferentes alturas. Lo curioso es que el sistema de irrigación, hasta el día de hoy, sigue siendo un misterio. Ni las lluvias torrenciales logran inundarlo.
Si Machu Picchu simbolizó la grandeza religiosa y Sacsayhuamán la grandeza militar, Moray representó la grandeza económica.
En efecto, el sistema económico durante el incanato estaba basado en una organización de reciprocidad y redistribución que iba del ayllu (comunidad) al curaca (jefe del ayllu) y del curaca al inca (el curaca de los curacas), y luego del contacto comercial, en la dirección opuesta (del inca al curaca y del curaca al ayllu), dado que después de entregar lo producido se recibían a cambio los bienes que las otras comunidades cosechaban o elaboraban (agricultura, cerámicas, orfebrería y telares).
En este "TLC hacia adentro", el inca era el mercado central que todo lo recibía y, a su vez, el distribuidor central que todo lo repartía (por sus manos pasaba todo), pues intercambiaba la gran variedad de productos que le hacían llegar los diferentes ayllus de diferentes climas, permitiendo así que una considerable gama de bienes del conjunto del imperio incaico esté presente en cada comunidad por la relación de "parentesco" que se establecía.
En la cultura andina cuando alguien te entrega algo inicias una relación de reciprocidad que se conoce como "parentesco".
Huaqcha, el hombre pobre del incanato, significaba también "huérfano", lo cual revela que la riqueza y pobreza estaban asociadas al número de "parientes" con quienes se establecían relaciones de reciprocidad y redistribución.
En consecuencia, huaqcha era el hombre que, por no intercambiar, sólo comía papas. Por eso el inca, que era el que tenía más "parientes" y por lo tanto más productos, era el más rico. En la actualidad, el inca no dudaría en firmar un TLC ni en entregar un quipu a cambio de un Ipod.
La división del Tawantinsuyo (tawa es cuatro, suyo son partes) que conocemos como antisuyo, chinchaysuyo, contisuyo y collasuyo habría sido únicamente política y no económica. Y como los incas no tenían el concepto de mapa como el mundo occidental lo entiende, lo más probable es que estas fronteras hayan sido dibujadas por españoles.
En realidad, la "división" en los hechos era económica (esta zona es de papa y esta otra es de pescado) y se realizaba bajo un sistema de pisos ecológicos altitudinales, de los cuales Moray era el centro de ensayo y tanteo de la producción diversificada (cultivaban lo que rendía). Simple y llanamente, geoeconomía en su máxima expresión.
De esta manera, el sistema económico trasversal funcionaba para "acercar" e integrar a las comunidades permitiendo que la zona más alta donde sólo se podía cultivar papas pueda tener acceso al pescado de la zona más baja. En los otros pisos altitudinales, por supuesto, podían encontrar, por ejemplo, ají, frutas y maíz.
El fraccionamiento departamental que hoy tenemos en el Perú (país dividido en veinticuatro espacios) no refleja la integración económica de los ayllus y pisos altitudinales o curacazgos dado que fue realizada sobre la base de las delimitaciones de los corregimientos coloniales que, a su vez, expresaban la integración por conquista de los territorios (esto para mi y esto para ti, así de sencillo).
Y la conquista supuso la división de los grandes ayllus y curacazgos rompiendo el esquema de complementariedad y redistribución, con lo cual, el flujo comercial se quebró, las economías locales se aislaron y los huaqchas se multiplicaron (por ejemplo, entre Ayacucho y Huancavelica, dos de los departamentos más pobres del país, se rompió un ayllu grande).
En resumidas cuentas, desde siempre, en el Perú, la lógica de integración ha sido por pisos altitudinales. En sencillo, un departamento costeño más un departamento serrano más un departamento selvático sería igual a un espacio libre donde las producciones se complementarían (bajo la lógica transversal Arequipa, Moquegua y Puno no se pelearían por el agua del río Tambo).
Acabemos con tantas fronteras departamentales que tenemos y que sólo nos dividen haciendo, como nuestros antepasados, geoeconomía.
Recuerda: este espacio está participando en el concurso 20 blogs peruano. Vota por este blog aquí. Ubícalo en la sección Empresas.

Carlos Urrunaga. Profesor de Análisis Económico para los Negocios de CENTRUM Católica y de Economía Aplicada del Centro de Estudios Bursátiles de la Bolsa de Valores de Lima. Es economista de la Universidad de Lima con un DEA en Moneda, Banca y Finanzas por la Universidad de París (Francia). Ha sido economista del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), Corporación Interamericana de Inversiones (CII) y Comisión Europea (CE).
muy interesante el articulo. Lastima que esa ideología no se tome más en cuenta.
Una precisión histórica que siempre merece atención.
Sin embargo esto no es ideología, son apuntes históricos que desembocan en Teorías de Desarrollo que es comúnmente ignorado a lo largo del desarrollo generacional.
Hay que ser retrospectivos en los diferentes ámbitos de gobierno...muchas veces el pasado tiene la respuesta del futuro.
Un artículo muy interesante.
de acuerdo con Alf el Nro. 2 El pasado debe servir de escuela para nuestro futuro.
En nuestra vida republicana se ha ignorado y se sigue ignorando los valiosos ejemplos de progreso de nuestros antepasados. Con los recursos disponibles en en presente no deberiamos estar sufriendo de frio en sur. En estos casos los Incas estaban más preparados que cualquier gobierno republicano.
A propósito de nuestros antepasados los Incas, les recomiendo leer "Historia del Tahuantinsuyo" de María Rostworowski de Diez Canseco.
Totalmente de acuerdo con el Sr. Urrunaga, las Macro Regiones deben ser constituidas altitudinalmente
Que buen articulo, nos hace reflexionar sobre un estilo de vida económico la cual llevaban nuestros antepasados y lamentablmenete se nos olvidó en el camino de seguir e implementar tantas corrientes económicas a lo largo de los años, quizas para algunos les resultó, pero para nosotros hasta ahora no resulta o este demorando mucho tiempo. Quizas la respuesta se encuentre en el pasado.
Estimado Carlos, esta forma de vida de los incas no estaria tan cercano con corrientes Comunistas?
En efecto el departamentalismo y/o regionalismo, son administrativas sin tener en cuenta la integración económica, con consecuencias de descontento social, dado que las regiones tienen una desigual distribución de los recursos provenientes de la explotación de los recursos-por citar del canon- un departamento recibe mayor transferencia del MEF que otras, lo que debe corregirse.
Muy interesante tu precisión histórica. ¿Podrías proporcionarnos la fuente?
Muchas gracias por el interés mostrado en el artículo. Como referencias bibliográficas les sugiero chequear:
El capítulo “El control vertical de un máximo de pisos ecológicos en la economía de las sociedades andinas” del libro “Formaciones económicas y políticas del mundo andino” de John Murra.
Y los capítulos “Los recursos rentables del Tawantinsuyo y “Los modelos económicos” del libro “Historia del Tawantinsuyo” de María Rostworowski.
Sin embargo, les puedo asegurar que cualquier lectura sólo encuentra ubicación y sentido luego de visitar Moray.
Un gran saludo,
Carlos Urrunaga
Excelente post. La verdad que el conocimiento y concepción del mundo en la época de los incas era impresionante, al igual que los comentarios anteriores reitero que debemos dar un vistaso al pasado ya que de ahi podremos obtener algunas de las respuestas a nuestros dilemas en el presente.
TAMBIÉN PUEDES ENCONTRAR MAS INFORMACIÓN EN EL LIBRO "EL PERÚ NUESTRO DE CADA DÍA " DE CARLOS AMAT LEON. ES INCREÍBLE DE COMO VIVIMOS A ESPALDAS DE NUESTRA VERDADERA REALIDAD, TENEMOS QUE RESALTAR LA ORGANIZACIÓN E INVESTIGACIÓN QUE REALIZABAN NUESTROS ANTEPASADOS Y TRASMITIR DE FORMA DESCIFRABLE A TODO EL PUEBLO PERUANO.
Integración es una palabra clave, sin enbargo esta ha sido despalzada por el egoismo y el departamentalismo, originado principalmente por el individualismo de sus presidentes regionales y coyunturas politiqueras.
es muy cierto el inca era un ser racional, mucho más maximizador de beneficios que muchos "homos economicus" que creyendo ser mas "modernos" se han convertido en Homo sapiens.
Esperemos que en nuestro país se concrete la verdadera regionalización (por Pisos altitudinales), y la redistribución del dinero generado por regalías mineras y otros sea EQUITATIVO, los Peruanos no podemos permitir, que hayan regiones que atesoren y no gasten, que su gente muera de frio y teniendo dinero no lo gaste.
Muy Bueno tu Bloc Carlos Urrunaga...tienes mi voto.
Bien Carlos: John Murra (USA) exactamente lo dijo y sustentó alla por los años 80, la tesis de la complementariedad de los pisos ecológicos, en el antiguo Perú. A nivel de valles y microescalas como la de Moray es muy explicativo lo q manifiestas, vale decir en transectos verticales altitudinales o de los "pisos ecológicos" .El seccionamiento en region-Departamento alimenta el caciquismo en la era republicana,como rasgo político dominante hasta nuestros tiempos.
Carlos:
Excelente post, gran trabajo de investigación.
Mucho que repensar, no necesitamos redescubrir la pólvora.
Un abrazo.
Aldo
Es verdad que los Incas supieron aprovechar al máximo el suelo y sacarle el jugo mediante pisos altitudinales permitiendo que los productos cosechados de gran variedad sean redistribuidos para todos. El concepto de Huaqcha es muy interesante y nos ayuda a entender mejor que la pobreza no es necesariamente monetaria. Buen artículo.