Archivos Junio 2012
Millones en la cancha
Muchos hemos estado pegados a la televisión a la hora del almuerzo este fin de semana, ignorando a algunos familiares por ver la Eurocopa. El torneo del Viejo Mundo, organizado por los ya eliminados Polonia y Ucrania, es una buena oportunidad para ver fútbol de gran nivel, el funcionamiento de algunos de los mejores jugadores del mundo con un equipo distinto al habitual, a Xavi y Andrés Iniesta sin Lionel Messi y a Cristiano Ronaldo teniendo que cargar con las esperanzas de Portugal y el peso de su propio ego (una tarea digna de Atlas). En resumen, es divertido. Como este humilde blog es sobre el vil dinero, no podía dejar de pensar en cuánto era el valor de algunas de las selecciones, sobre todo de las favoritas.
Golpe al bosillo
Varias veces hemos hablado en este blog sobre lo que ganan las estrellas del deporte. Pero así como reciben a manos llenas por su talento (y carisma), cuando se equivocan tienen que pagar cifras considerables. Este fin de semana sucedió algo que quedará en la mente de los hombres por muchos años, simplemente porque fue algo muy idiota. David Nalbandian pateó un cartel que se encontraba a los pies de un juez de línea y la madera le hizo un corte al hombre. El tenista argentino fue descalificado de la final del Abierto de Queen's, torneo previo a Wimbledon, cuando estaba un set arriba.
Así es el soccer
Hace un par de semanas, escribí sobre las cifras de asistencia y recaudación en la primera rueda de nuestro sufrido Descentralizado. Hubo interés de algunos lectores por lo que estas decían sobre la salud del fútbol peruano. A mí me quedó el interés en saber cómo iban las cosas en otros países. Sería injusto comparar lo nuestro con los torneos argentinos o brasileños, que, según veo en el cable, atraen miles de espectadores. Por lo mismo, Europa queda fuera. ESPN me dio una idea: la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos, una liga con 16 años de creación*. El soccer vs. el júlbol.
El piloto de arriba y los pilotos de abajo
Hace unos meses, repasando los canales del cable, vi el final de un programa inglés llamado Dragons' Den, donde inventores y emprendedores presentan sus ideas o proyectos a un panel de empresarios exitosos, con el afán de que estos millonarios inviertan unas miles de libras en ellos. Como en cualquier programa de este género (mal) catalogado como reality show, había de todo un poco, desde verdaderas buenas ideas a productos de mentes desbocadas. Uno de los proyectos presentados era simple: un joven piloto inglés buscaba que alguien crea en él y se ponga una mano al pecho y otra al bolsillo. A pesar de sus buenos resultados en karts y categorías menores, ninguno de los 'dragones' se animó a darle un chance*. En el mundo del automovilismo, sea en rally o circuito (que incluye a la Fórmula 1), no solo se necesita tener talento, sino dinero y algo de suerte.