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Oscar Sumar

La Comunidad del Anillo y la alimentación saludable

Últimamente las ideas de inclusión y democracia han hecho brotar otra ilusión o fantasía, en torno a la regulación económica. Esa fantasía es que los empresarios y el Estado se pueden “poner de acuerdo” en el nivel de producción o calidad o precio de un producto; para el beneficio de la sociedad en su conjunto. El último lugar donde he leído esta expresión de “wishful thinking” es en un comentario del ubicuo y galardonado doctor Elmer Huerta. Para este gurú “(…) el sector público y el privado deben ponerse de acuerdo para decidir el tipo de alimentación que merecen los niños del país”. Huerta está hablando acerca de la eminente aprobación del Reglamento de la Ley de Alimentación Saludable.

Comunidad del anillo

Pedirle al Estado y los empresarios que se pongan de acuerdo acerca de qué es lo mejor para la sociedad, es como pedirle a los leones y las hienas que se pongan de acuerdo acerca de lo mejor para las cebras. Cada uno de ellos tiene intereses diversos, irreconciliables. Un modelo de competencia entre grupos de interés, como lo describe Becker, es la mejor garantía de un resultado cercano al interés social.

Un ejemplo de esta dificultad de alineación de intereses se encuentra en un tema básico para la aplicación de Ley de Alimentación Saludable: ¿qué características tiene que tener un alimento para ser considerado poco saludable?

Al respecto, Claudia Cisneros ha señalado que “Ha pasado más de un año y como era de esperarse el poderoso lobby de la industria alimentaria está por sacarle la vuelta a la ley (con todo lo que costó ganarla) haciendo que en el reglamento se validen estándares de azúcar y grasas que están 3 a 4 veces por encima de lo recomendado por la OMS y la OPS. Así, su comida basura pasaría a ser nada menos que “saludable” a la luz de esos pretendidos estándares”.

La misma Claudia Cisneros dice “como era de esperarse”, pero sin embargo parece molesta, indignada y sorprendida el resto de su artículo. Además, para ella, la Ley de Alimentación Saludable es un logro. Sin embargo, es la Ley la que crea las condiciones para que –luego, vía reglamento- se distorsionen las definiciones. Esto era completamente predecible, por eso es estúpido molestarse porque luego, efectivamente, ocurra. También está mal molestarse con los empresarios por no actuar como “miembros del equipo” (como quisiera Elmer Huerta). Ellos velan por sus propios intereses, como agentes racionales que son, del mismo modo que lo hacen Elmer Huerta, Claudia Cisneros, yo y todos los lectores de este blog.

En otro artículo (“Chino Mandarín y Derecho: ¿por qué hacer las cosas simple, complicadas?”) ya mencioné que:

“¿Qué cosa es un “transgénico”? Cualquiera
pensaría que “un producto que ha sido alterado mediante ingeniería genética,
recibiendo genes de otro organismo”. Pero resulta que esa modificación puede
variar de intensidad, por lo que se habla de “porcentajes de modificación
genética”. En Perú, primero se aprobó una norma obligando a los transgénicos a
poner etiquetas y luego se han prohibido por completo. Sin embargo, en relación
a la primera norma -y seguramente harán lo propio en relación a la segunda- “(…) los empresarios han pedido al Ejecutivo
que se fije un “umbral”, es decir, que si el producto contiene menos de 5% de
material transgénico no se detalle en la etiqueta”. La noticia fue titulada
“Empresas
quieren sacar la vuelta con transgénicos”. Lo chistoso es que -antes de ser
dictada- se podía advertir que ese era un peligro potencial de su creación. La
disociación entre el lenguaje coloquial y el legal, es una herramienta que
tienen los grupos de interés para sacarle la vuelta a las normas, tal como ha
explicado el profesor de la Universidad de Chicago Omri Ben-Shahar, ¡justamente
refiriéndose al caso de los transgénicos! [ver, aquí,
en el video]. Pero acá somos muy “iluminados” para escuchar lo que tiene que
decir uno de los mayores expertos del mundo en un tema, antes de regular.

Un caso parecido es el de la “Ley
 de Alimentación Saludable” (…)” (seguir leyendo, aquí).

Esto lo dijimos hace meses, casi un año. Ahora, la discusión, como era totalmente predecible, gira en torno a cosas como “cuánta azúcar debe tener un alimento para ser considerado “alto en azúcar””. Claramente, los empresarios querrán que sea menos que los defensores de la regulación. Este es un problema estructural de este tipo de regulación, no un tema coyuntural, ni “culpa” de los empresarios.

Fuera de lo anterior, no se justifica el alarmismo de algunos que han mencionado que “(…) para la OMS, si una bebida contiene más de 2.5g de azúcar por cada 100ml debe ser considerada alta en azúcar; sin embargo, para la propuesta de reglamento, sólo será considerada alta en azúcar si supera los 8.1g de azúcar por cada 100ml; es decir más de 3 veces lo recomendado. Y nada qué decir si de los alimentos sólidos se trata, en donde lo establecido por el reglamento es 4 veces mayor”.

Llama poderosamente la atención la falta de citas a las supuestas disposiciones de la OMS (la falta de citas también incluye el artículo de Claudia Cisneros). Pero, fuera de eso, países como el Reino Unido, tienen estándares muy parecidos a los que ahora acogería Perú (ver, aquí). Y, difícilmente, se podría decir que UK está atrasado en temas como la protección a los consumidores.

Screen shot 2014-07-24 at 12.54.40 PM

“2.5 g por cada 100 g” es considerado internacionalmente como “bajo en azúcar” (ver este informe, p. 89 en adelante). Que un alimento tenga más que eso, no lo hace “alto en azúcar”. Es como que tener menos de 80 puntos de CI te hace “bruto”, pero tener más de 80 no te hace inteligente. Parece que eso no han entendido los autores de los artículos citados.

Seguramente me van a pedir soluciones y no que “solamente” ponga en evidencia la falta de razonabilidad de los argumentos ajenos. Mi solución es que se deje al mercado decidir qué información da a los consumidores. Si un productor quiere sacar ventaja de ofrecer alimentos bajos en azúcar, que lo diga, en su publicidad. El resto, sabremos –por descarte- que no son bajos en azúcar. Si se fuerza a los empresarios a dar información contraria a sus intereses, uno no se puede sorprender porque estos hagan lo que esté en su poder para evitarlo. El pensamiento mágico es un mal consejero para la regulación. 

bajo en azucar

@osumar

COMENTARIOS

  • 1
  • 24.07.2014
  • 03:04:15 hs
Jose Paredes

“Mi solución es que se deje al mercado decidir qué información da a los consumidores”.
No estoy de acuerdo, prefiero la transparencia. Que el producto tenga toda la información y sea el consumidor que decida si lo consume o no.

  • 2
  • 24.07.2014
  • 03:34:18 hs
Alberto

Tratar de estúpidos y hablar sarcásticamente de alguien que no opina igual que tú solo baja el nivel del debate y sinceramente te hace quedar como alguien que piensa que es el “gurú” y no los demás ignorantes que no entienden del tema. Da pena que para los artículos a los que nos tienes acostumbrados, en los últimos da la impresión que fueras el abogado de alicorp y monsanto. Para finalizar decir que el mercado se regula solo es por demás ingenuo solo veamos el ejemplo de los bancos de inversión y toda la historia que ya conocemos. Todo extremo es malo ni mucha ni poca regulacón.
Saludos

    • 3
    • 24.07.2014
    • 04:37:21 hs
    osumar

    Alberto: si de mi post concluyes que soy abogado de la industria, no lo has entendido.

    Carlos: igual, si lees atentamente, ingenuo es pensar que mediante regulacion puedes llegar al interes comun. Si yo fuera la industria y me das a escoger entre una norma que diga 20 g /100 g y no regular, preferiria lo primero. Si no puedes ver por que, lo siento, pero creo que la explicacion es bien detallada en el post.

    Saludos,

    Oscar

  • 4
  • 24.07.2014
  • 03:57:30 hs
Carlos

“..que se deje al mercado decidir que información da a los consumidores” Si claro, con lo transparentes que son los empresarios los consumidores vamos a tener abundancia de información para poder decidir lo mejor para nosotros. Bueno ingenuidad total pedir que no se regule a los empresarios que (como lo haríamos nosotros) solo ven sus “intereses” y por lo tanto tratan de “sacar la vuelta a la norma”.

  • 5
  • 24.07.2014
  • 06:15:07 hs
Luis

Ay, sí “Mi solución es que se deje al mercado decidir qué información da a los consumidores”. Claro, en ningún otro país existe regulación. El mayor ejemplo, las leyes antitabaco se hicieron por las puras y deben desaparecer para que las personas mismas elijan. No pues, qué problema con que haya información? En el país, cada vez que se quiere ajustar a la industria hacen su pateleta y tildan de retrasados al Estado (adjetivo bien ganado en otros casos). Es normal, como ha sucedido y sucede en otros lados.

    • 6
    • 24.07.2014
    • 06:28:16 hs
    osumar

    Luis, no aportas mucho a la discusion de esa manera. No veo argumento alguno en todo lo que dices.

  • 7
  • 24.07.2014
  • 06:38:11 hs
C Manuel

Estimado Carlos creo que tienes problemas de comprensión de lectura, tratare de ayudarte resumiendo lo que dice el sr. Sumar: El comenta que es lógico que una empresa haga todo lo posible para maximizar sus ganancias (porque racionalmente ese es su fin, para ello construye una persona una empresa, ganar dinero), partiendo de esto una empresa de la industria alimentaria preferirá que las restricciones que pueda existir para la venta de sus productos sean las menores. Ahora, yo como consumidor, ¿Qué es lo que hago?, al igual que la empresa que trata de maximizar sus beneficios por ser ese su fin (lo del fin social, y otros es un idealismo que queda bonito al escribir pero en la realidad las empresas no buscan eso), busco maximizar mi utilidad y cuál es esa utilidad? Podría ser un nivel de bienestar , para alcanzar esto, yo hago un sinfín de elecciones y tomo decisiones que me lleven a este objetivo, esto implica recoger toda la informacion disponible. En el caso de los alimentos la informacion recogida va desde que sea algo que me guste, pasando por su precio o su calidad. Entonces por más que una ley diga en un texto enorme y publicado en cada plaza, que no se deben vender productos con altos contenidos en azúcar –por citar un ejemplo- siempre existirá alguna forma con la cual la empresa buscara sortear esta restricción, para lo cual podría utilizar métodos perfectamente legales y válidos como cambiar la azúcar con algún otro ingrediente que le de él dulzor pero que también podría ser dañino. Entonces tendríamos que vernos obligados otra vez a revisar la ley y tratar de tapar todos los huecos que hay en ella, tarea que nunca acabaríamos, sería como intentar atrapar agua entre las manos sin que se derrame una gota. Entonces, lo que finalmente el Sr. Sumar propone es mucho más sencillo, menos costoso y mas eficaz: Informémonos todos sobre los productos que vamos a consumir y decidamos que es bueno y que es malo por nosotros mismos como lo hemos hecho desde que teníamos uso de razón. Al final, si un producto termina siendo dañino nadie lo va a consumir (tu lo harías?) y la empresa tendrá que cambiar si quiere seguir en el mercado.

    • 8
    • 24.07.2014
    • 08:37:45 hs
    osumar

    Estimado Manuel,

    Felizmente me doy cuenta que se entendia el sentido de mi post.

    Saludos,

    Oscar S.

  • 9
  • 25.07.2014
  • 08:40:03 hs
Carlos A.P.

Buenos días, pensaba opinar y argumentar técnicamente (con citas, referencias y cifras) sobre el artículo, pero para que “gastarme” si ante su “inequivoca lógica” todo esta resuelto, creer que todas las personas somos iguales, que no existen circunstancias que estratifican a las sociedades y que todos actuamos de manera racional es lo correcto, al respecto solo mencionar que existen las inequidades en la sociedad (consideradas por algunos como determinantes sociales de la salud), factores que generan diferencias injustas entre los miembros de una sociedad, pensar que todos tenemos las mismas oportunidades y el mismo modo de pensar racional y que si yo pienso, concluyo y digo esto esta mal, todos tambien lo harán así, es absurdo; existe ademas una corriente que esta cuestionando esa lógica con la cual argumenta su artículo basado en la racionalidad del ser (con una visión economista tradicional), esa corriente es la economía del comportamiento, que reconoce diferencias y factores que afectan esas decisiones racionales que debemos tomar. Como empece mi comentario, para que gastarme si Ud. ya lo penso todo y para que reconocer que existen las inequidades en la población y que la economía tradicional basada en la racionalidad, cada vez es menos acorde a la realidad, para que reconocer que no todos pensamos igual y que debe existir un gobierno que vele por todos y no solo por esos “privilegiados” seres racionales que elegimos “correctamente, para que; el Perú no solo son esos privilegiados, el Perú somos todos Sr. y es deber del gobierno el velar por todos.
Saludos,
Carlos A.P.

    • 10
    • 25.07.2014
    • 09:50:05 hs
    osumar

    Carlos, no te gastes la proxima.

    Saludos,

    Oscar

  • 11
  • 25.07.2014
  • 08:40:43 hs
Hector Cahuas

Comparto en gran medida los argumentos expuestos por Oscar Súmar, lo veo coherente. Sin embargo puedo añadir que la educación juega un rol muy importante en todo este tema , además de promover estilos de vida saludables como por ejemplo el uso de ciclovías. Por otro lado comentar que el mismo Estado promociona y fomenta hábitos de alimentación poco saludables como ejemplo: la norma (Resolución Ministerial del MINAGRI) declara el tercer sábado del mes de julio como el día nacional del pollo a la brasa.

  • 12
  • 25.07.2014
  • 09:24:58 hs
Walter

Oscar, Manuel:

El argumento está muy bien redactado pero la propuesta de Oscar no es: “Informémonos todos sobre los productos que vamos a consumir y decidamos que es bueno y que es malo por nosotros mismos como lo hemos hecho desde que teníamos uso de razón”. sino: “que se deje al mercado decidir qué información da a los consumidores”. Entonces, si no cuento con toda la información que el mercado desee proveerme (cuanta azúcar o grasa, o quizá trazos de maní para una alérgico) ¿cómo podré tomar una decisión informada? Quizá comprando el producto y si la cantidad de azúcar me parece excesiva, no volveré a comprarlo (pero claro, ya gasté en la primera compra porque no quisieron indicar la cantidad de azúcar que contenía el producto)

Yo si creo que se debe brindar toda la información para la toma de decisiones. La uniformidad en el cobro de comisiones y tasas del sistema bancario impuesto por la (horror!) Superintendencia ha hecho más transparente al sistema financiero (debe ser una casualidad que una regulación sea positiva, estoy seguro de eso).

Saludos,

    • 13
    • 25.07.2014
    • 09:52:28 hs
    osumar

    Walter: gracias por comentar. Hay mucho que decir sobre tu comentario:

    1. Uno nunca cuenta con toda la informacion.
    2. La informacion es un bien que se demanda, como cualquier otro: no queremos toda la informacion.
    3. Obligar a las empresas a dar x informacion no garantiza que la van a dar, ni que la vamos a leer o si la leemos que la vamos a entender o nos va a interesar.

    Tendrias que resolver todo eso antes de opinar en el sentido en que lo has hecho.

    Saludos,

    Oscar

  • 14
  • 25.07.2014
  • 09:57:08 hs
Liliana

Tema espinoso. Lo único que yo pido como consumidora es poder ejercer mi derecho de decisión informada. No necesito que “alguien” me diga que es “alto o bajo”…necesito transparencia y saber qué ingredientes le ponen.

Estas leyes asumen que “somos brutos”. por favor!!!
Si me quiero reventar comiendo azúcar y luego asumiendo las consecuencias de mis decisiones…es mi problema.

PD: Estoy totalmente a favor de la comida saludable, es más no tomo gaseosas ni azúcar ni envasados ni chatarra….pero fue mi decisión

    • 15
    • 25.07.2014
    • 10:02:58 hs
    osumar

    Liliana, gracias por comentar. Creo que aplica a tu comentario lo que le acabo de responder a Walter, abajo.

    Saludos,

    Oscar S.

  • 16
  • 25.07.2014
  • 10:09:46 hs
C Manuel

Estimado Walter,
“que se deje al mercado decidir qué información da a los consumidores” es tan igual que decir en palabras sencillas ““Informémonos todos sobre los productos que vamos a consumir y decidamos que es bueno y que es malo por nosotros mismos como lo hemos hecho desde que teníamos uso de razón”, pues ya que el mercado la conformamos nosotros por el lado de la demanda y las empresas, por el lado de la oferta. Ahora la interaccion de nuestras decisiones terminara decidiendo que producto sigue o no en el mercado. Pues bien, una empresa que quiere sacar ventaja de sus competidores y ganar mayor mercado para poder conseguir su objetivo de maximizar ganancias (mas mercado, mas ventas, mas ganancias) utilizara todas las estrategias posibles para hacerlo, esto desde luego que incluye poner un rotulo en sus productos (aunque pequeño, pero mucho mas gigantesco en su objetivo que la famosa ley impuesta) en la que que diga “Bajo contenido en azúcar”, “Cero colesterol”, “Sin saborizantes artificiales”, “Sin lactosa”, entre otros muchos mas, los cuales a mi como consumidor que cuido mi salud preferiré comprar en vez de otras que no contengan esa información. No existen acaso este tipo de información en los productos hoy en dia, sin haber existido nunca una ley que los obligue?

  • 17
  • 25.07.2014
  • 11:33:29 hs
Walter

Estimado Manuel, si existe una ley. De hecho hay una norma que indica cómo se deben etiquetar los alimentos. ¿No te has dado cuenta que siguen un formato? Mas detalles: Ley 28405, Ley de Rotulado de Productos Industriales Manufacturados. El Peruano, 30 de noviembre 2004

La discusión sobre si debe indicar alto o bajo en algo me parece absurda porque ya lo debería indicar la composición del producto. Que un producto no lo indique también me parece absurdo (y en contra de la ley).

El sistema del mercado suena muy bien, es la forma de igualar oferta y demanda en todos los niveles pero asume información completa. Sé que no necesito conocer el grado de ph de cada componente o el tiempo de preparación (como indica Oscar, no se requiere toda la información) pero si la necesaria para la toma de decisión. Eso, para mí no es lo mismo que dejar que el mercado decida qué información me proporciona porque racionalmente escondería información que resulte perjudicial.

Oscar: Efectivamente obligar a informar no garantiza que entregarán todo lo solicitado, ahí entra el regulador para garantizar que lo que te dicen es cierto. Caso contrario siempre estaríamos a ciegas porque nada nos garantiza que lo que se dice es cierto.

Saludos,

    • 18
    • 25.07.2014
    • 12:14:46 hs
    osumar

    Walter: eso se garantiza con el principio de veracidad, no con regulación.

    Saludos,

    Oscar

  • 19
  • 26.07.2014
  • 10:15:13 hs
abel

Sres. Libertad sin reglas claras se convierte en libertinaje…….

    • 20
    • 26.07.2014
    • 10:56:51 hs
    osumar

    Abel: “Desregular” no quiere decir ausencia de reglas, sino de regulacion economica. Las reglas serian las penales (estafa), civiles (responsabilidad civil) y principios (veracidad de la publicidad)… Yo nunca utilizo el recurso ad hominem (“zapatero a sus zapatos”), pero en casos como este es claro que saber o no saber regulacion es importante para poder opinar con algo de certeza.

  • 21
  • 27.07.2014
  • 12:16:53 hs
dev

Muy interesante su aporte Sr. Sumar, para este caso considero que, sin estar en contra de la regulación, cuando por sobre ella, se establecen parámetros que alteran los conceptos dictados por los estándares internacionales, lo mejor es que no haya tal regulación, se altera el concepto de lo que es saludable y se confunde al consumidor que no es erudito en el tema pero que sí desea informarse. Puede exigirsele al productor que precise X informacion y como en el caso de los transgénicos, este podria decir que se le establezca un umbral condicionante de difundir o no tal informacion.
Este tema me hace recordar a la Ley del empaquetado simple del tabaco, aprobada en Australia en el año 2011 la cual hasta ahora sigue generando opiniones dispares, no se si usted haya comentado dicha ley pero me gustaria mucho leer su opinion.

    • 22
    • 27.07.2014
    • 01:00:30 hs
    osumar

    Dev: muchas gracias por su aporte.

    Joselo: gracias tambien, ahora que lo se, ire a comer frituras y cosas envasadas.

    Saludos,

    Oscar

  • 23
  • 27.07.2014
  • 06:10:53 hs
joselo

no consuman productos envasados, todo lo procesado es dañino, (chocolates, gaseosas, kentakyfrychicken, ), café, consuman fruta, fruta, fruta y ejercicio. Hay niños con diabetes, eso es un crimen, la diabetes que te mata lentamente ( mata el riñon, la vista, el corazón, y luego lo demás). tan solo el consumo de fruta eleva tu inmunidad y ya no te dará ni la tos, creánme, a mí que me daba la gripe cada 15 dias, más de un año que no me enfermo.

  • 24
  • 27.07.2014
  • 07:36:07 hs
Flavio

Lo que dice Joselo es cierto, cualquier alimento procesado o envasado tiene un alto porcentaje de “basura” como colorantes, preservantes, transgénicos, hormonas, antibióticos, etc. que son intoxicantes del organismo que a la larga son el origen de todas las enfermedades. El procesamiento (pasteurización, evaporación, combinación etc) elimina un alto porcentaje de nutrientes y lo que queda es carbohidratos y fructuosa de maíz, un azúcar agradable que se usa para endulzar la comida, pero es el azucar mas nocivo que hay, todo a un alto precio, que finalmente favorece a los productores, a los supermecados y a las farmacias. El mejor alimento es el natural que además es mas barato. Una sola naranja contiene mas nutrientes que 10 cajas de jugo envasado. Hace poco la prensa dio una noticia acerca de la mujer mas vieja del mundo, es peruana y vive en Huancavelica, tiene 116 años. La entrevistaron, esta tan lucida que conto que come solo lo que la tierra produce, son tan pobres que no pueden comprar abono y pesticidas industriales.

    • 25
    • 28.07.2014
    • 01:47:26 hs
    osumar

    Que bueno! Ahora ya todos lo sabemos.

    Saludos,

    Oscar

  • 26
  • 28.07.2014
  • 02:00:46 hs
Saba Sansour

Si el asunto se presenta como uno de mayor o menor información para consumir, o no, productos saludables, me veo en un viaje a través de los últimos cuarenta años: en aquella época los productos saludables vendidos por unas cuantas empresas famélicas, a nivel mundial, sumaban unos centenares de millones de dólares; mientras que hoy, multinacionales e infinidad de empresas pequeñas y medianas aportan a sus arcas miles de millones de dólares por la venta de “productos saludables”. Al parecer, parafraseando un dicho inglés, en el largo aliento, todos comeremos bien y seremos saludables viviendo 120 años, por lo menos.

  • 27
  • 29.07.2014
  • 07:51:06 hs
Helmut Yvan Quispe ARBILDO

La industria de los alimentos procesados no solo contienen azúcar si no una amplia gama de aditivos y el azúcar se puede sustituir por edulcorantes. El deber del estado es que las empresas indiquen en la etiqueta el contenido real de sus componentes. Y el consumidor debe decidir si lo consume o no.

    • 28
    • 30.07.2014
    • 10:05:45 hs
    osumar

    Helmut, ya lo indican en el rotulado, estamos discutiendo aca una obligacion adicional de ponerlo como advertencia.

    Saludos,

    Oscar

  • 29
  • 30.07.2014
  • 04:49:04 hs
Franzs Jungbluth

Después de leer este articulo,quedo con una sensación de “vació”, “desconcierto” e Inseguridad … en cuanto básicamente al tema que me preocupa en este caso sobre LA LEY DE ALIMENTACIÓN SALUDABLE EN EL PERÚ.

Me pregunto lo siguiente:

- Cual es el verdadero rol del Estado en cuanto a la seguridad alimenticia en este país? solo es acaso sentarse y dar una ley?, con que criterio se da una ley a qui en este país? existe una comisión científica especializada en el tema alimenticio y lo que es MAS IMPORTANTE PARA MI es existe UN MECANISMO REALMENTE FUERTE DE FISCALIZACIÓN DE LA INDUSTRIA ALIMENTICIA EN ESTE PAÍS?

- QUE FÁCIL ES HACER UNA LEY AQUÍ, SENTARSE ANALIZAR LAS RECOMENDACIONES DE LA OMS O FOOD AND DRUGS ADMINISTRATION, y listo!, y ya esta,

-Definitivamente, encontrar un consenso entre el ente privado y el estado no es muy fácil hay conflicto de intereses eso esta claro, PERO EL HECHO ES QUE SI EXISTIERA UN ESTADO SERIO EN CUANTO AL TEMA DE LA SEGURIDAD ALIMENTICIA, CREARÍA INMEDIATAMENTE LOS MECANISMOS QUE AYUDEN A FISCALIZAR CON NORMAS SEVERAS LA PRODUCCIÓN INDUSTRIAL Y ADEMAS, EL ESTADO IMPULSARÍA UNA CAMPANA A NIVEL NACIONAL CON INFORMACIÓN CLARA Y COMPROBADA EL RESPETO A LA NORMA POR PARTE DE LA INDUSTRIA.

- PORQUE hablamos tanto de sacarle la vuelta la ley o que las industrias le sacan la vuelta a la ley o que cualquiera le puede sacar la vuelta la ley a este PAIS? porque creen

Es porque en el fondo existen vacios juridicos ..bastante importantes que LO PERMITEN. y a eso voy justamente como EVITAR ESOS VACIOS.. MEDIANTE UNA FISCALIZACION EXAUSTIVA, EL RESPETO INTEGRAL DE LA NORMA PARA EL BENEFICIO SOCIAL.
y ademas, PORQUE HAY QUE SER SINCEROS EL ESTADO SABE QUE LAS INDUSTRIAS DAN TRABAJO A MILES DE PERSONAS EN ESTE PAÍS.

- De hecho es un tema que da para hablar muchos otros puntos, PERO si al final me dicen: que es mejor que el mercado regule y si saca la vuelta siempre habra gente (consumidores racionales) que se daran cuenta del hecho YO PARTICULARMENTE Y CON MUCHO RESPETO DIGO NO ME PARECE, PUES YO ME PUEDO DAR CUENTA COMO CONSUMIDOR RACIONAL EN ALGUN MOMENTO, PERO EN OTROS MOMENTOS ESTOY CONSUMIENDO BASURA PORQUE AL FINAL SOMOS HUMANOS Y PODEMOS EQUIVOCARNOS CON ALGÚN PRODUCTO, y ES AHÍ EN ESE MOMENTO CUANDO IDENTIFICO EL CONTENIDO DESAGRADABLE DEL PRODUCTO, DONDE TENGO Y TENEMOS EL DERECHO A PROTESTAR Y EXIGIR QUE ESA EMPRESA YA NO NOS VENDA MAS BASURA, Y EL ESTADO ESTA EN EL DEBER DE TOMAR ACCIONES INMEDIATAS SIN CONTEMPLACIONES DE ALGÚN TIPO A HACER VALER NUESTROS DERECHOS.

- ESTE es un tema bastante profundo, y DE BASTANTE CONTROVERSIA NO SOLO AQUÍ SINO EN TODO EL MUNDO, PERO HAY QUE SER SINCEROS: NO TODOS EN EL MUNDO TENEMOS LA MISMA CONCIENCIA Y PREOCUPACIÓN POR LAS COSAS VERDADERAMENTE SANAS Y NO TODOS EN EL MUNDO TENEMOS LAS MISMAS CARENCIAS LEGISLATIVAS Y DE PODER. ESE ES UN TEMA APARTE…..

-

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