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Oscar Sumar

La “cultura claxon” (y cohetones)

Nos han repetido el concepto ¨cultura combi¨, para designar nuestra falta de respeto por las reglas, atropello de los derechos (o carros) de los demás; todo viniendo de una persona “viva”, agresiva, poco educada, etc. Muchos años he estado de acuerdo con este concepto, pero últimamente me inclino a pensar que la nuestra es más una “cultura claxon” que una cultura combi. 

bocina

 “Cultura combi” tiene un matiz de clases. Hace referencia a personas con escasos recursos y educación pero, como muchos sucesos (a los que no haré referencia ahora) nos han mostrado últimamente, la agresividad y falta de respeto a los derechos de los demás no es una provincia que se encuentre exclusivamente entre los que tienen menos recursos o educación. Personas muy educadas (al menos intelectualmente), en Lima, tocan el claxon, escupen, no dejan pasar a los peatones, gritan cosas por la ventana, tiran la basura, no respetan a la autoridad, etc. Incluso en Semana Económica una vez leí a un “analista”(?) justificando por qué tocaba el claxon. 

Siempre me ha molestado de Lima el incansable ruido provocado por personas ansiosas, agresivas y desconsideradas, al tocar el claxon. Nunca acepté que las cosas tenían que ser así. El tiempo me dio la razón, al poder vivir un tiempo en California y viajar a Europa. En muchos lugares de USA y Europa escuchar el claxon es una rareza. Y no es porque no haya tráfico. En muchas partes de San Francisco hay tráfico, similar al de Lima a determinadas horas. Nadie toca el claxon. Luego de un año viviendo en Berkeley, escuché una vez el claxon, y fue porque un camión estaba retrocediendo sin darse cuenta que tenía un carro atrás. 

No es de extrañar que otros países hayan llegado a este “arreglo”. El claxon tiene consecuencias muy graves en la salud de las personas, tanto física como mental. Francamente a mi no me molestaría tener que pasar una hora al día de camino de casa al trabajo y de vuelta, si no fuera por el sonido de los claxon. Incluso encuentro -fuera de eso- relajante estar en un auto en movimiento.

Sin embargo, mis compatriotas creen que es una buena manera de comunicarse con otros. “Cultura claxon” es un excelente término pues no solo es más “inclusivo”, sino que hace referencia a más problemas de nuestra sociedad:  

  1. El claxon reafirma nuestra mentalidad irracional o mágica. Solo con una mente irracional o mágica se podría pensar que con el claxon efectivamente va a solucionar algún problema.
  2. Falta de confianza en la capacidad de los demás. No considera que todas las personas en la cola de carros tienen el mismo deseo de avanzar y una habilidad similar para hacerlo.
  3. La falta de consideración.
  4. La falta de tolerancia hacia los que efectivamente son más lentos o distraídos.
  5. El autoritarismo. Una forma de “diálogo” a través de la agresión.

La cultura claxon no solo se expresa en el acto mismo de tocar el claxon, sino en todo lo que hacemos. Por ejemplo, en estos días, en reventar cohetones, pese a que tienen graves efectos en personas y animales (y -un detalle- está prohibido). Hemos llegado al extremo de tener que encontrar justificaciones como el daño que se le hace a las mascotas -de hecho conozco personas que sus perros han muerto por esto- o a niños con autismo. Simplemente “no joder a tus vecinos” no es una justificación suficiente en la sociedad del claxon.

Mis lindos vecinos de Miraflores (en Roca y Bologna, cerca del parque Las Tradiciones) no fueron la excepción. Incluso, unos vecinos de mi edificio -los mismos que dejan a sus hijos jugando y haciendo ruido en el estacionamiento a pesar de tener un parque al frente- hicieron una fiesta hasta las 5:30 am. Justamente yo pensé que uno no iba a una fiesta para estar tranquilo en su casa, pero la fiesta fue traída a mi edificio gracias a estos vecinos. 

He leído por ahí una teoría acerca de la “bipolaridad de afectos”, tratando de explicar nuestra falta de consideración desde una perspectiva racial. Aunque puede tener algo de cierto, no es la explicación más completa. Efectivamente hay una bipolaridad, porque esos mismos vecinos que les interesa un pepino si duermo o no me dirán “feliz año” en el ascensor. Más que bipolares, serán hipócritas, porque la verdad es que les interesa poco y nada mi bienestar o el de otros vecinos.

Este es el verdadero test de Perú. Estamos y estaremos jodidos hasta que no hagamos otro arreglo como sociedad y dejemos de tener una “cultura claxon”.

COMENTARIOS

  • 1
  • 02.01.2016
  • 12:56:34 hs
Angel

Muy cierto , lamento mucho ver en las calles un gran grupo de personas con chalequitos de colores que al parecer lo único para lo que han sisdo contratados es tocar el silbato, aumentando lo que hacen las autoridades de tránsito .

Ojalá algún día el alcalde salga a la calle y viva en carne propia esta experiencia y tome cartas en el asunto.

Que pena ,que el Perú hasta cierto punto sea ” El mundo al revés “

  • 2
  • 02.01.2016
  • 01:10:05 hs
RogerM

Oscar

Te felicito por el comentario y es muy verdadero y frustrante…
Podría sumar también lo de la policía que andan sin ningún motivo con el silbato…ya se podría empezar con ellos.
Hace algunos días, caminando en Miraflores, pare un serenazgo y lo pregunte porque usaba el pito sin razon , cual era el motivo, no supo decirme…de lo que veo falta la educación y no solamente en Miraflores, en todas partes de Lima….
Para mi klaxon o otro…veo que hay un corre, corre para llegar al semáforo rojo…Asunto de poder…no entiendo ya cuando en resto del mundo no se escucha…
Falta alguien para ensenar y mas falta de respecto a la libertad de los demás. Se debe empezar de parte de las autoridades.
Para hacer un pais mejor, se debe respectar a uno y el otro!
Ojala que esto cambia en Peru…pero lo dudo mucho…
Felicitaciones!

  • 3
  • 02.01.2016
  • 11:35:45 hs
JAIME

Quizá un nombre aún más exacto sería el de “Cultura del empujón”…!…Que te metan un claxonazo en el oído es ni más ni menos similar a lo que pasa cuando caminas por cualquier vereda de esta ciudad y te quedas boquiabierto de comprobar cómo nadie cede el paso, o te cierran el paso, aún si vas en línea directa de colisión. Aderezado con ambulantes por doquier, y no digo nada de los empujones para poder salir del metro de Lima o para poder entrar. Nadie pide “permiso”..!…Es que ya en una ciudad saturada y colapsada se va perdiendo a pasos agigantados todo concepto de civilización en el sentido de convivencia pacífica y ordenada. Sin políticas de planificación y ejercicio de la autoridad, qué podemos pedir a la masa humana casi animalizada..?

  • 4
  • 02.01.2016
  • 11:40:51 hs
JAIME

El contagio de las conductas colectivas a las clases sociales que están en la parte alta de la pirámide social creo que es algo inevitable por simple estadística. Tendrían que existir ghettos de clases acomodadas, algo impensable en una cultura democrática.

  • 5
  • 03.01.2016
  • 01:08:58 hs
mario

Es increible lo que sucede en Lima a diario,es el colmo de estas mentalidades!!,un carro te pasa a velocidad para solo parar en 2 metros,o el coche que va delante tuyo pone el intermitente para voltear a la izquierda o derecha y el que viene detrás acelera para no dejarte hacerlo,salis del ascensor y encontras un grupo de personas bloqueando la puerta de salida,y que pasa si en el ascensor viene una persona en silla de ruedas,estas formando una cola y viene un tipo y se quiere “zampar”,estas el bus,te empuja y le decis “pida permiso”y la clasica del limeno “ya le pedi permiso,usted no me escucho”,otra, en los diferentes medios de transporte las personas viajan sin abrir ligeramente las ventanas por el tema de la ventilacion sin considerar que hay amantes de no ducharse,tambien mucha gente y lo veo a diario se limpian las fosas nasales con los dedos que horror!!.El Peru ha subido tremendamente econonomicamente pero socialmente no se compara con la elegante Lima de hace 50 anos.Esperemos que esto cambie.Feliz 2016

  • 6
  • 04.01.2016
  • 08:32:23 hs
Francisco

O sea que aca se borran los comentarios que no gustan…

Solo te dejo una chiquita: si tu te quejas por una fiesta en Año Nuevo, la verdad quizas el problema no lo tiene el vecino. Y te lo dice alguien que no gusta de las fiestas, pero hay que ser tolerantes tambien, no solo con lo que nos parece

  • 7
  • 04.01.2016
  • 08:33:04 hs
Francisco

Con lo del claxon te doy 100% la razon, pero compararlo con lo de los pirotecnicos o lo de una fiesta en año nuevo, no tiene ni pies ni cabeza

  • 8
  • 04.01.2016
  • 09:39:17 hs
Artur Poblete

Interesante tu punto de vista, pero totalmente limitado. Utilizar la denominación “cultura del claxon” para reflejar el fenomeno de la sociedad limeña evidencia la limitación de tú análisis, creyendo que Lima es Miraflores. Me parece genial que hayas tenido al oportunidad de ir a estudiar a Berkeley pero no puedes juzgar Lima o pero aún, el Perú, en base a los conductores que pasan por tu distrito.

Ojo que si bien la falta de respeto puede presentarse en cualquier distrito y en cualquier clase social, no puedes generalizar en tu análisis por quienes van a “joder” a tu distrito o por tus vecinos que muestran cordialidad en el saludo pero encienden pirotecnicos. Estoy seguro que ellos optan por hacerlo en base al análisis económico intrínseco para la toma de su decisión, análisis del que estoy seguro puedes hacer otra entrada para tu blog.

Sin embargo te felicito, ha sido un buen análisis pero de uno cuantos miles de personas nada más.

  • 9
  • 04.01.2016
  • 10:10:37 hs
katty

Completamente de acuerdo con el artículo, yo veo a diario la ignorancia e indiferencia de los “educados” cuando cada vez que tengo que cruzar la pista por el paso de cebra ningún conductor disminuye la velocidad y te cede el paso, han olvidado prepotentemente que la ciudad es de los ciudadanos y no de los vehículos; si la gente educada hace eso que podemos esperar de aquellos que no han tenido la buena suerte de estudiar, si estudiar no sirve en el Perú para ser una mejor sociedad.

  • 10
  • 04.01.2016
  • 10:56:24 hs
Jose Paredes

Esta situación no tiene que ver con nivel educativo, ni social, es un tema de VALORES. Lástima que en nuestro país se esten perdiendo.

  • 11
  • 04.01.2016
  • 10:57:08 hs
Gladys Jesús Sullon Leon

Interesante artículo que muestra una realidad….vivo en Piura y al igual que todos los fines de año acá las celebraciones son con fuertes ruidos por los “cohetones” los “muñecos” a quemar, después de lo cual dejan un fuerte olor a pólvora…..¿y las campañas contra el ruído fuerte y el cuidado del medio ambiente????…..Aquí falta una alianza entre la sociedad civil, el estado, en especial el ministerio del ambiente y los medios de comunicación, pues se debe hacer una fuerte campaña para evitar y erradicar estas costumbres que ya no deben usarse en aras de proteger nuestro planeta….proteger nuestra salud e incluso proteger a los animales….nuestras mascotas sufren con estos ruidos…..esperemos que el 2016 muestre cambios….por lo pronto mi compromiso como docente de difundir en la escuela el ir erradicando estas costumbres….

  • 12
  • 04.01.2016
  • 01:03:24 hs
FERNANDO ROMAN V.

De acuerdo con el cambio de concepto “combi” a “claxon”, es mas general y mas real al mismo tiempo. La pregunta es ¿como lo solucionamos? en plural… y la siguiente pregunta es ¿qué haces tú para contribuir???… yo solo leo que USA y Europa es mejor, que felicidad (conozco USA y Europa tanto o más que tú)…… porque regresaste???. Empecemos a contribuir no solo a analizar (aquí también llamamos rajar) y sacar conclusiones… APORTA!!!! por eso regresaste no?.

    • 13
    • 04.01.2016
    • 02:04:29 hs
    osumar

    Según yo, contribuyo a hacer reflexionar sobre estos temas a los que me leen y tocan el claxon y revientan cohetones. Algunos me han leído e insultado (no los he publicado), pero supongo que otros reflexionarán. Eso no es aportar? O tengo que crear una tecnología que elimine el claxon? Qué haría?

    Me parece innecesariamente agresivo tu comentario, dicho sea de paso. Lo he publicado con dudas. Tu comentario es como un claxon, diría.

      • 14
      • 04.01.2016
      • 02:06:33 hs
      osumar

      Fuera de eso, “pongo mi granito de arena” no tocando el claxon, dejando pasar a las personas y no reventando cohetes o haciendo cosas que sé molestarán a mis vecinos.

  • 15
  • 04.01.2016
  • 01:16:31 hs
Carlos Flores

Respecto a lo de la fiesta de año nuevo en un condominio, imagino que hay un Reglamento que debe ser respetado, no se trata de tolerancia o por ser año nuevo dejarlo ser. Con respecto a la columna, lamentablemente describes muy bien la realidad actual, es una lastima, realmente el desarrollo no solo es economico sino tambien como sociedad.

  • 16
  • 04.01.2016
  • 02:11:57 hs
Jorge Luis

Es increíble todo el trasfondo que hay en el hecho de tocar el claxon, a mi me indica que es una persona que no tiene control sobre sus emociones o que no tiene una educación adecuada o ambas… no creo que las personas que se prenden del claxon realmente crean que van a lograr algo, aparte de hacer ruido y fastidiar a otros pilotos, cada vez que lo tocan… en mi caso solo consiguen que vaya mas lento, por algún motivo mi pie pisa el freno cada vez que alguien me toca el claxon.

  • 17
  • 04.01.2016
  • 03:07:07 hs
Ricardo

Bueno tu comentario, a mi parecer nuestro primer vecino el alcalde es sordo y mudo, carece de buenos hábitos y ni siquiera menciona que eso esta mal. Al menos debemos formar una red para hacer frente a este atropello diario que sufrimos los ciudadanos.

  • 18
  • 05.01.2016
  • 10:31:24 hs
Blanca

Muy intesante lo que expones, y celebro el hecho que destaques que esta cultura no es propia de de gente de bajos recursos o pobre “educación”, sino más bien de quienes tienen irrespeto y prepotencia. En cuanto a poner el grano de arena estoy más que de acuerdo. El ceder el paso a los peatones, por ejemplo,en justamente dejar de hacer aquellas cosas que ahora nos damos cuenta pueden causar malestar a los demás, es practicar la regla de oro “trata a otros como quisieras que te traten”. Con poca frecuencia todavía me topo cada día con amables conductores que ceden el paso, y es como una brisa refrescante en esta dura ciudad. Compartiré tu reflexión. Y ojalá publicaras también sobre la cultura de “alarmas de autos”, cuyos ruidos sólo alteran más la tranquilidad de los vecinos.

  • 19
  • 19.02.2016
  • 02:16:56 hs
Jorge Vilela

Esa es la misma historia de siempre….En general, para todos los problemas de la sociedad, el problema no son las leyes o la falta de las mismas, sino nosotros las personas. Y para remediar la situación no será de acá a 5 años, sino muchos años luz…

  • 20
  • 05.05.2016
  • 02:43:42 hs
Oscar Loconi

Completamente de acuerdo con el contenido de tu comentario, lastima que muy pocos somos los que hacemos algo por remediar esto y no es por falta de interés, sino que es como arar en el desierto. LLega un momento en que ya nos resignamos a que hemos nacido en uno de los países menos favorecidos con la educación y los buenos modos. Creo que se necesita de gente como tu y como otros que comentan en este espacio en contra de este tipo de cultura. Por lo pronto, yo desde mi modesta trinchera también pongo mi granito de arena.

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