Riesgos Financieros

Gregorio Belaunde

Riesgos de Continuidad y Cadenas de Suministro

Desde hace muchos años está de moda hablar del “supply chain management” o de la administración de la cadena de suministro. Por supuesto durante años se hablaba sobre todo de su optimización para bajar los costos de producción con ideas como las de tratar de reducir los stocks de insumos al mínimo posible (se alababa el “just in time” japonés).Pero en los últimos años diversas crisis han obligado a que se preste mayor atención a los riesgos de que dicha cadena se interrumpa. Veamos por qué y el tipo de reflexiones a las que ello debería llevar.

 

Ejemplos de cómo se puede interrumpir la cadena de suministro

 El terremoto de Tohoku (Japón) en el 2011, tuvo como consecuencia que al grupo Toyota le tomó unos 3 meses retomar el nivel de producción anterior al sismo. Una de las razones principales: el proveedor de una de las partes electrónicas clave de los vehículos de esa marca había sufrido graves daños en su planta.

 Ese mismo terremoto provocó grandes desafíos para otros fabricantes de automóviles y para gigantes de la industria electrónica, como Hewlett Packard, sencillamente porque en el Japón están concentradas en gran parte las producciones de componentes clave y muy sofisticados, y poco conocidos del gran público, para dichas industrias.

 Pocos meses después, en el mismo año 2011, las grandes inundaciones en Tailandia causaron grandes disrupciones para fabricantes de automóviles como Toyota y Honda, incluso en plantas norteamericanas, pues dicho país se ha convertido en un gran productor de autopartes clave, y a fabricantes de computadoras como Lenovo y Acer, así como de memorias, como Samsung; es que Tailandia se había vuelto en el segundo productor mundial de discos duros, parte de ser también un productor clave de ciertos componentes electrónicos.

 Hubo una época, en los años 90, en que Intel producía casi todos sus microprocesadores en una planta cercana a Jerusalén. Y estamos hablando de una región  altamente conflictiva, donde ya hubo varias guerras. Felizmente ya no existe esa concentración extrema. Pero efectivamente las guerras son otro tipo de factor de disrupción de las cadenas de suministro; hasta ahora no hemos visto estudios de lo que puede haber pasado en Ucrania a ciertas industrias por la guerra civil en el este rusófono de dicho país, pero difícil que no hubieran consecuencias; igual durante la larga guerra ligada a la implosión de la ex Yugoslavia, donde existía una fuerte integración industrial.

 Durante la Crisis Asiática de 1997-1998 se produjo un fenómeno inesperado: como consecuencia de la contracción del comercio regional, menos navieras estaban dispuestas a llegar a los puertos de Indonesia, a menos que les pagaran ida y vuelta por el uso de los contenedores. El problema era que ese país exportaba todo tipo de insumos y bienes industriales en todo el mundo, y sus exportadores empezaron a tener problemas para entregar a tiempo, lo que provocó dolores de cabeza a sus clientes, y no pocas empresas exportadoras de Indonesia perdieron mercados por ello. A inicios de la Crisis, la mayoría de los analistas decía que la tremenda devaluación sufrida por la Rupia indonesia iba a favorecer enormemente a sus exportadores…..; bueno no fue exactamente así.

 Un factor similar al anterior es el que en razón de una crisis económica sistémica de origen financiero o causada por un desastre natural haga quebrar a numerosas empresas pequeñas y medianas, dejando a muchas grandes empresas con serias disrupciones en su producción. Y no solo por los problemas propios de los proveedores, sino, en caso de desastre natural, por las interrupciones largas en vías de comunicación clave.

 

 Reflexiones sobre las maneras de hacer frente al riesgo de disrupción de la cadena de suministro

 Como ya sospecharán ese tipo de interrupciones causadas por problemas en los proveedores clave que forman parte de los riesgos industriales, pero que también pueden afectar al sector comercio y al sector servicios, aunque sus cadenas de suministro sean en general menos complejas, generan reducción en las ventas y por ende en la salud financiera de los afectados.

 A nivel micro, se conocen mejor las respuestas como la búsqueda de la mayor diversificación de proveedores, la elaboración de esquemas de funcionamiento temporal con suministro de contingencia. Y también el hecho de que muchas empresas buscan tener mayores inventarios de seguridad. Con los eventos de 2011, el just in time (justo a tiempo) empezó a ser menos atractivo y a ser visto como un factor adicional de riesgo operacional. Y muchos ya han pasado a la lógica de mayores inventarios de ciertos insumos clave just in case (por si acaso).

 Lo que se conoce menos, es que cada vez más empresas, como parte de sus propios planes de Continuidad del Negocio, investigan mucho más acerca de los planes similares de sus proveedores clave, y no solo industriales y comerciales, sino incluso los de proveedores de servicios públicos (que estos sean dados por el sector público o el privado) como la electricidad, las telecomunicaciones y el agua. Esto es ahora consagrado como una buena práctica.

 Pero lo que es preocupante, es que muy pocos son conscientes de las implicancias a nivel macro, que tienen que ver con la resiliencia económica-financiera de un país. Y especialmente en países emergentes como el nuestro.

 Por ello se ve muy poco que las grandes empresas y sus gremios hagan el esfuerzo de educar a sus proveedores MiPymes en los temas de la Continuidad del Negocio y de la importancia de tener seguros para sus activos y sus pérdidas de negocio (lucro cesante), que aumentan sus chances de sobrevivir, sobre todo en caso de desastres naturales de gran magnitud.

 Tampoco se ve que los bancos y otras entidades financieras lo hagan respecto de sus clientes, aparte de obligarlos a tomar seguros para los bienes que les financian específicamente (normal, les son dados en garantía), o para el caso de muerte o invalidez del empresario (desgravamen); su lógica es más de proteger sus propios riesgos. Por lo menos se ve, como actualmente, una mayor disposición a refinanciar y a reestructurar las deudas de las empresas, en vez de liquidarlas, lo que ya es un gran progreso.

 En lo que respecto a la seguridad de mejores servicios básicos (donde combinamos sobre-oferta en algunos rubros con grandes vacíos) y de infraestructuras de comunicación alternas, todavía hay mucho campo para mejorar, tanto en la inversión pública como en las asociaciones público-privadas. Se olvida muchas veces que la inversión en infraestructura bien priorizada y bien llevada es no sólo un factor clave de desarrollo, sino también un factor decisivo de mayor resiliencia.

 Todavía hay mucho trabajo por hacer, recordando que la óptica macro repercute también en beneficios micro (entonces es también de su interés directo, y no sólo indirecto),  por parte de las entidades financieras, de sus reguladores/supervisores, así como de las grandes empresas y los gremios empresariales en general.

 Por el contrario, en un país como Francia, los bancos contribuyen a que sus clientes se aseguren mejor, los gremios empresariales tienen muchas propuestas prácticas a nivel macro, y el dispositivo de continuidad operativa de los “ministerios económicos” incluye no sólo la articulación entre ellos, sino la articulación con los proveedores de servicios básicos y con los mismos sectores empresariales, con una visión de “continuidad operativa del país”. Y también es muy interesante ver cómo el diálogo tripartito entre Gobierno, gremios empresariales y de trabajadores permitió a Alemania a enfrentar con éxito a graves riesgos estructurales macro, incluyendo el “tsunami financiero-económico” que significó el absorber a su parte oriental, comparativamente muy atrasada (no olvidar que las huelgas son también un factor crítico de interrupción de la cadena de suministro; la falta de capacidad de diálogo puede gatillar ese riesgo también).

  

Conclusiones

 La resiliencia económico-financiera de un país frente a grandes crisis sistémicas de origen económico-financiero y sobre todo las causadas por desastres naturales de gran magnitud no depende únicamente de los gobiernos. El rol de los supervisores financieros y de seguros, y sobre todo el del propio sector privado, es fundamental. Se necesita mayor cooperación público-privada en estos temas al mismo tiempo. El que seamos un país emergente, y no uno desarrollado, no nos da excusas para evitar los objetivos ambiciosos. Y países especialmente vulnerables como el nuestro están obligados a organizar con ahínco su mayor resiliencia; lo hemos logrado en algunos temas, gracias a años de políticas macroeconómicas, fiscales y monetarias prudentes y a una mejor regulación y supervisión financiera; pero en otros temas clave, todavía nos falta.

COMENTARIOS

No hay comentarios.

DEJE SU COMENTARIO

La finalidad de este servicio es sumar valor a las noticias y establecer un contacto más fluido con nuestros lectores. Los comentarios deben acotarse al tema de discusión. Se apreciará la brevedad y claridad.


No se lee? Cambie el texto.


TODOS los blogs


Pluma Laboral

Alonso J. Camila

Economía e Integridad

Carlos Bustamante B.

Aprendiendo - nivel CEO

Francisco Pinedo

Portafolio Global

BlackRock

Menos face más book

Rafael Zavala Batlle

Visiones para el desarrollo

CAF –Banco de Desarrollo de América Latina

Te lo cuento fácil

Alumnos de la Universidad del Pacífico

Más allá del efectivo

Felipe Rincón

Mujer, ejecutiva y trasgresora

Zendy Manzaneda Cipriani

Revolución digital

Pablo Bermudez

Economía desde el campus

Grupo Económica

Síntesis legislativa

José Ignacio Beteta Bazán

La parábola del mudo

Javier Dávila Quevedo

Arturo Goga

Arturo Goga

Sumando Valores

Superintendencia del Mercado de Valores

@infraestructura

Rosselló Abogados

Minería 2021

Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP)

Conciencia Corporativa

Silvia Noriega

Agenda Legal

Estudio Echecopar

Perspectiva Forestal

Comité Forestal SNI y Comité de Madera e Industria de la Madera ADEX

Pensando laboralmente

César Puntriano

Auditoria del Siglo 21

Karla Barreto

Economía conductual

Bertrand Regader

Cultura financiera

Walter Eyzaguirre

Triple enfoque

Cecilia

Gestiona tus Finanzas

Giovanna Prialé Reyes

Segunda opinión

Eduardo Herrera Velarde

El cine es un espejo

Raúl Ortiz Mory

Ruarte's - Washington Capital

R. Washington Lopez

Atalaya Económica

Manuel Romero Caro

Terapia de Pareja

Luciana Olivares

Próspero Perú

Gladys Triveño

Herejías Económicas

Germán Alarco

Inversión e Infraestructura

Director FRI-ESAN Sergio Bravo Orellana

Blog Universitario

Blog Universitario

Juegomaniáticos

Juan Pablo Robles

Gestión del Talento

Ricardo Alania Vera

Personas Power

Ana Romero

Millennials

Pamela Romero Wilson

Reglas de Juego

PIERINO STUCCHI

Humor S.A.

Jaime Herrera

Bitácora bursátil.

Equipo de Análisis de Intéligo SAB

Vivir Seguro

Asociación Peruana de Empresas de Seguros

El deporte de hacer negocios

Luis Carrillo Pinto

Zona de Intercambio

Julio Guadalupe

Innovar o ser cambiado

Andy Garcia Peña

Economía aplicada

Juan Mendoza

El Vino de la Semana

José Bracamonte

Carpeta Gerencial

IE Business School

Desafíos para el progreso

Banco Interamericano de Desarrollo

Innovación y Emprendimiento Tecnológico

Franklin Marcelo, CEO de Interfono

Diálogo a fondo

Fondo Monetario Internacional

Predio legal

Martín Mejorada

e-strategia

José Kusunoki Gutiérrez

Vinos, piscos y mucho más

Sommelier Giovanni Bisso

Evidencia para la gestión

Videnza Consultores

Palabra de Gestión

Julio Lira Segura

Impacto ambiental

Lorenzo de la Puente

Inversiones Globales

Carlos Palomino Selem

Moda Inc.

Daniel Trelles

Divina Ejecutiva

Fiorella

Menú Legal

Oscar Sumar

Analizando tus inversiones

Diego Alonso Ruiz

Reformas incompletas

Instituto Peruano de Economía

Empresa&Familia

Pablo Domínguez

Hoy sí atiendo provincias

Félix Villanueva - Aurum Consultoría y Mercado

Smart money

Luis Ramírez

Consumer Psyco

Cristina Quiñones

Gestión de servicios

Otto Regalado Pezúa

Marketing 20/20

Michael Penny

Mercados&Retail

Percy Vigil Vidal

CAFÉ TAIPÁ

Milton Vela

Anuncias, luego existes

Alexander Chiu Werner

Marcas & Mentes

Lizardo Vargas Bianchi

Riesgos Financieros

Gregorio Belaunde

Economía para todos

Carlos Parodi

De regreso a lo básico

Paúl Lira Briceño