Síntesis legislativa

José Ignacio Beteta Bazán

La paradoja de la formalidad

Desde hace mucho tiempo trato de convencerme -aunque tengo años pensando en el tema- del valor que tiene el binomio “formales – informales” para atribuirle un valor adecuado al ciudadano según su mayor o menor integración al “sistema”.

En sencillo, lo resumiría en estas preguntas, ¿qué es ser formal? ¿qué es ser informal? ¿Hemos usado la definición correcta para ambas “condiciones”? ¿se es mejor ciudadano si se es formal? ¿ser informal implica algún tipo de carencia ética?

El punto es que el binomio formales – informales, no me convence. Para nada. Es muy conveniente para el cobrador de impuestos y para el que quiere usarlos, pero no para los demás.

Primero, porque el “formal” puede ser “informal” en varios espacios de su vida, y el informal, formal. El ciudadano o empresario vive constantemente en un gris, y así debe ser. La vida humana está llena, día a día, de muchas más experiencias y espacios que formalidades o informalidades. No se camina respetando la ley, no se respira respetando la ley. Ojo con esto porque nos enfrentamos a un futuro en el que la tecnología podrá reconocer si nos baja la presión con un dispositivo en un semáforo, o a una ideología única que quiere imponer qué canciones son violentas, qué miradas o palabras implican algún crimen de odio, y cómo debemos hablar para no ser racistas, xenófobos o sexistas.

En segundo lugar, no me convence porque la “formalidad” no deja de ser absolutamente arbitraria. Se refiere al respeto por las normas, tarifas, impuestos, regulaciones que el estado te impone, y sabemos bien que todo este paquete de cosas muchas veces no solo es injusto sino oneroso. El político y el funcionario que crea los impuestos y las leyes es un ser humano como nosotros. Y la mayoría de veces, con los incentivos incorrectos para actuar.

Tercero, porque separar a los emprendedores o ciudadanos entre formales e informales de todas formas comporta un tono discriminatorio. El formal es bueno. El informal es malo. ¿Sí? Yo no creo. Asignen juicios por la bondad de las personas, por su preocupación por sus hijos, su familia, por sus valores, por su honestidad, su solidaridad, pero no por ser obedientes a un aparato abstracto lleno de errores.

Aquí la clave está en entender que, antes de asignar un juicio de valor al formal o al informal, nos debemos preguntar, ¿por qué caracoles debería ser formal? ¿a cambio de qué? ¿qué gano siéndolo?

La minería informal es un ejemplo interesante para abordar el dilema. El 17 de octubre del 2019, se amplió el proceso de formalización minera hasta el 31 de diciembre de 2021. Dos años más. Hablamos de 250 mil trabajadores y más de 70 mil empresas. Mucha gente. Mucho en juego, muchos potenciales “impuestos”. ¿Por qué se amplió el plazo?

En primer lugar, porque el proceso de formalización no alcanza sus metas. ¿Cómo obligas a 70 mil operadores mineros a entrar en un sistema lleno de parámetros difíciles, burocracia, trámites engorrosos, desorden administrativo, ambigüedades, sorpresas, y situaciones impredecibles? ¿Injusto para la minería formal? Quizás, pero que cada uno acepte lo bueno y malo de su lugar en la realidad.

Segundo, porque a diferencia de otros ámbitos como el laboral o el tributario, donde SUNAFIL o SUNAT pueden utilizar la tecnología literalmente para perseguirte, si eres “formal” por supuesto, la capacidad del estado de utilizar la violencia o la coerción para imponer la formalidad es imposible en el campo, en la montaña, en aquellos lugares donde la pequeña y mediana minería funciona.

Tercero, porque está claro que si el estado insinúa utilizar la fuerza, las cosas se pondrán peor. ¿Imaginas a 250 mil personas (este número es equivalente al número de puestos de trabajo directos que otorga la minería formal) temiendo por su ingresos, angustiadas, preocupadas por sus hijos, por sus familias, solo porque un “estado” ausente, que no hizo ni hace nada por ellos, quiere poner en riesgo su fuente de ingresos en nombre de la “formalidad”?

Es un caso en el que no puedes dejar de avanzar pero tampoco puedes ser radical. Es un caso gris. Es evidente que pocas empresas extractivas pagan la cuenta. Las grandes. Es evidente que hay muchos espacios que requieren “formalidad” y en donde necesitamos más contribuyentes, como la minería. Todo esto es evidente pero no sirve de nada sacarlo a la luz como si fuera el descubrimiento de la leche tibia. Hay que dar un paso adelante. Dos, tres, cuatro pasos adelante.

Debemos buscar fórmulas desde abajo, para sensibilizar a la población, al ciudadano y al empresario, de modo que entienda que la “formalidad” no es buena en sí misma. Lo bueno en sí mismo es que el estado nos atraiga al sistema, nos una, nos integre, a través de incentivos, servicios y facilidades para ser ciudadanos. Lo que es bueno per se es que haga bien su trabajo, genere buenas leyes, use bien nuestro dinero, no sea corrupto, burocrático y pesado. El estado debe merecerse esta mal llamada formalidad, no nosotros sentirnos culpables por no ser parte de ella.

Llegó el momento de que el contribuyente haga oír su voz y tenga un espacio transparente y legítimo de diálogo con quienes son sus servidores, los políticos y funcionarios públicos. Ellos sirven, nosotros pagamos la cuenta.

El sector privado debe participar del diseño de políticas y del cierre de brechas en servicios como la salud, la educación, el transporte, la gestión del agua y saneamiento, etc. El sector privado debe visibilizar todo lo bueno que hace y exigir por sus impuestos y por cumplir la ley, todos los servicios básicos y no tan básicos que el estado le prometió a cambio. Todo con diálogo, respeto y responsabilidad social. Sí. Pero cada quien en su lugar. ¿Quién nos lavó el cerebro y nos hizo sentirnos culpables o pensar que como emprendedores o contribuyentes estamos abajo en la jerarquía? Pregunta para otro artículo.

COMENTARIOS

  • 1
  • 16.01.2020
  • 03:07:22 hs
Manuel Enrique

Paradoja: un dicho o hecho que parece contrario a la lógica. En nuestro medio ser formal o informal no es patrimonio de tener o no dinero, trabajo, poder adquisitivo u otros… conozco muchos empresarios formales que han entrado a la informalidad para obtener un dinero extra; y muchas personas que ingresaron a ser informales porque el estado lo permitió, con el Apra algunos docentes “formalizaron”, con la escasez de empleo muchos profesionales se convirtieron en algunos taxistas, etc… sea como sea y lo que sea nadie en el Perú tiene la solución al tema y renuevo la bendita “corrupción” está ahí. Será que eso produce cantidades inimaginables de dinero, sino recordar La Victoria. hasta aquí…

    • 2
    • 22.01.2020
    • 10:42:49 hs
    sintesis-legislativa

    Problema grave, Manuel. Gracias por tu comentario!

DEJE SU COMENTARIO

La finalidad de este servicio es sumar valor a las noticias y establecer un contacto más fluido con nuestros lectores. Los comentarios deben acotarse al tema de discusión. Se apreciará la brevedad y claridad.


No se lee? Cambie el texto.


TODOS los blogs


Pluma Laboral

Alonso J. Camila

Economía e Integridad

Carlos Bustamante B.

Aprendiendo - nivel CEO

Francisco Pinedo

Portafolio Global

BlackRock

Menos face más book

Rafael Zavala Batlle

Visiones para el desarrollo

CAF –Banco de Desarrollo de América Latina

Te lo cuento fácil

Alumnos de la Universidad del Pacífico

Más allá del efectivo

Felipe Rincón

Mujer, ejecutiva y trasgresora

Zendy Manzaneda Cipriani

Revolución digital

Pablo Bermudez

Economía desde el campus

Grupo Económica

Síntesis legislativa

José Ignacio Beteta Bazán

La parábola del mudo

Javier Dávila Quevedo

Arturo Goga

Arturo Goga

Sumando Valores

Superintendencia del Mercado de Valores

@infraestructura

Rosselló Abogados

Minería 2021

Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP)

Conciencia Corporativa

Silvia Noriega

Agenda Legal

Estudio Echecopar

Perspectiva Forestal

Comité Forestal SNI y Comité de Madera e Industria de la Madera ADEX

Pensando laboralmente

César Puntriano

Auditoria del Siglo 21

Karla Barreto

Economía conductual

Bertrand Regader

Cultura financiera

Walter Eyzaguirre

Triple enfoque

Cecilia

Gestiona tus Finanzas

Giovanna Prialé Reyes

Segunda opinión

Eduardo Herrera Velarde

Parte de Guerra

Pablo O'Brien

El cine es un espejo

Raúl Ortiz Mory

Ruarte's - Washington Capital

R. Washington Lopez

Atalaya Económica

Manuel Romero Caro

Terapia de Pareja

Luciana Olivares

Próspero Perú

Gladys Triveño

Herejías Económicas

Germán Alarco

Inversión e Infraestructura

Director FRI-ESAN Sergio Bravo Orellana

Blog Universitario

Blog Universitario

Juegomaniáticos

Juan Pablo Robles

Gestión del Talento

Ricardo Alania Vera

Personas Power

Ana Romero

Millennials

Pamela Romero Wilson

Reglas de Juego

PIERINO STUCCHI

Humor S.A.

Jaime Herrera

Bitácora bursátil.

Equipo de Análisis de Intéligo SAB

Vivir Seguro

Asociación Peruana de Empresas de Seguros

El deporte de hacer negocios

Luis Carrillo Pinto

Zona de Intercambio

Julio Guadalupe

Innovar o ser cambiado

Andy Garcia Peña

Economía aplicada

Juan Mendoza

El Vino de la Semana

José Bracamonte

Carpeta Gerencial

IE Business School

Desafíos para el progreso

Banco Interamericano de Desarrollo

Innovación y Emprendimiento Tecnológico

Franklin Marcelo, CEO de Interfono

Diálogo a fondo

Fondo Monetario Internacional

Predio legal

Martín Mejorada

e-strategia

José Kusunoki Gutiérrez

Vinos, piscos y mucho más

Sommelier Giovanni Bisso

Evidencia para la gestión

Videnza Consultores

Palabra de Gestión

Julio Lira Segura

Impacto ambiental

Lorenzo de la Puente

Inversiones Globales

Carlos Palomino Selem

Moda Inc.

Daniel Trelles

Divina Ejecutiva

Fiorella

Menú Legal

Oscar Sumar

Analizando tus inversiones

Diego Alonso Ruiz

Reformas incompletas

Instituto Peruano de Economía

Empresa&Familia

Pablo Domínguez

Hoy sí atiendo provincias

Félix Villanueva - Aurum Consultoría y Mercado

Smart money

Luis Ramírez

Consumer Psyco

Cristina Quiñones

Gestión de servicios

Otto Regalado Pezúa

Marketing 20/20

Michael Penny

Mercados&Retail

Percy Vigil Vidal

CAFÉ TAIPÁ

Milton Vela

Anuncias, luego existes

Alexander Chiu Werner

Marcas & Mentes

Lizardo Vargas Bianchi

Riesgos Financieros

Gregorio Belaunde

Economía para todos

Carlos Parodi

De regreso a lo básico

Paúl Lira Briceño