Te lo cuento fácil

Alumnos de la Universidad del Pacífico

Pobreza mundial: ¿Cómo ha impactado el COVID-19 la situación?

Lyssete Bueno Murga, alumna de Administración de la Universidad del Pacífico

El COVID-19 ha tenido un severo impacto en la economía mundial. Las proyecciones de crecimiento económico de las diferentes naciones se han reducido considerablemente, incluso llegando a alcanzar cifras negativas. Los efectos en los ingresos de la población mundial también han sido considerables y han resultado en muchos casos en el retorno a la pobreza. Desde 1998, año de la crisis financiera asiática, la pobreza mundial seguía una tendencia a la baja. No obstante, a partir del impacto estimado del COVID-19 en las economías, ahora se proyecta un incremento en el presente año y el próximo. Es importante entonces, comprender cómo medimos la pobreza y cómo el coronavirus ha afectado estas mediciones, así como dar un vistazo a lo que hemos observado en Perú.

¿A qué nos referimos con pobreza?

Actualmente, el Banco Mundial define que una persona vive en pobreza cuando sus ingresos son inferiores a $3.2 diarios y que vive en extrema pobreza cuando aquellos son inferiores a $1.9. Este método se llama “línea de pobreza”. El Banco Mundial estimaba en el 2017 que 9.2% de la población estaba en una situación de pobreza (aproximadamente 689 millones de personas). En el Perú, también se utiliza el método la línea de pobreza, pero el límite se define a partir de la construcción de una canasta de consumo mínima socialmente aceptable. La canasta básica de alimentos define la línea de pobreza extrema (S/187 en 2019). Cuando a dicha canasta se le añaden el valor monetario necesarios relacionado a las necesidades no alimentarias esenciales (transporte, vestimenta, vivienda, salud, etc.) se define la línea de pobreza (S/352 en 2019). En 2019, se tenía que 20.2% de la población peruana vivía en pobreza total y 2.9% en pobreza extrema.

¿Cómo el COVID-19 agrava la pobreza?

El Banco Mundial identificó [EF1] cuatro maneras en la cual el COVID-19 aumentaría [EF2] la pobreza en los países. La primera se observa en los ingresos obtenidos por trabajo. Esto se puede dar de manera directa (si un individuo cae enfermo o debe cuidar de otro que lo esté) o indirecta (por disrupciones en la oferta y demanda que se manifiestan en la reducción de cantidad de trabajo, de salarios, y de ingresos de independientes). El segundo impacto se ve en los ingresos no obtenidos por trabajo a partir de la reducción de remesas y cambios en las transferencias del Estado. El tercer impacto se da de forma directa en el consumo por (1) cambios en precios y escasez de productos esenciales e (2) incremento en los costos de la atención de salud. Finalmente, el cuarto impacto ocurre a través de las disrupciones de servicios que afectan las dimensiones no monetarias del bienestar. Estas incluyen (1) la suspensión de clases y programas de alimentación en las escuelas, (2) la potencial saturación del sistema de salud y (3) disrupciones en la movilidad que puede afectar su acceso a transporte público y privado.

El impacto actual

A partir de las cifras oficiales del 2017, se estimó que la pobreza mundial había sido 8.4% en el 2019. Así mismo, dada la tendencia, calculó que en el 2020 esta se reduciría a 7.9% y a 7.5% en el 2021. No obstante, desde el desencadenamiento de la pandemia y por las razones explicadas el Banco Mundial tuvo que revisar dichas proyecciones. La actualización más reciente (octubre) señala que en el 2020 la población en pobreza en el mundo representaría entre 9.1% y 9.4% de la población en el 2020 y entre 8.9% y 9.4% en 2021. Esto quiere decir que aproximadamente 1.4% de la población mundial regresaría a una situación de pobreza. Esta entidad también informó que el impacto se observa con mayor fuerza en la línea de pobreza de $1.90, comparada con las alternativas líneas de pobreza de $3.2 y $5.5. Entre junio y septiembre, 17 millones de personas entraron a una situación de pobreza utilizando la línea de $1.9.

La población que ha entrado a una situación de pobreza a causa del COVID-19 vendría de países que actualmente afrontan índices altos de pobreza. El Banco Mundial estima que 82% del total vendrían de países de ingresos medios. Aproximadamente la mitad de esta población se encontraría en la zona sur de Asia y más de un tercio en África sub-Sahara. Latinoamérica y el Caribe representan aproximadamente 4% del total. Cabe destacar que incluso antes de la pandemia global, el progreso respecto a la reducción de pobreza estaba desacelerándose. Entre 2015 y 2017 la pobreza se redujo en a una tasa de 0.5% por año (52 millones en total), mientras que la tasa había sido aproximadamente 1% en el periodo 1990-2015.

¿Y qué ha pasado en Perú?

Según el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), la pobreza en el Perú incrementó entre 8% y 10%, con mayor impacto en las zonas urbanas hasta el mes de agosto, con proyecciones a que se agravaría en los siguientes meses. Por otro lado, UNICEF proyecta que el segmento etario más afectado sería los niños y adolescentes jóvenes, los cuales pasarían de tener un índice de pobreza de 26.9% en el 2019 a un 39.9% en 2020 como consecuencia directa de la pandemia. Esta misma entidad proyecta que para la población en general el incremento será de 10.1% (20.2% en 2019 a 30.3% en 2020). El impacto en menores de edad se daría con mayor énfasis en las zonas rurales. Representantes de UNICEF, indicaron que Perú podría retroceder 10 años en materia de pobreza de no tomar las medidas necesarias.

¿Qué sigue adelante?

Entidades como el Banco Mundial y UNICEF urgen a los gobiernos de países tomar medidas políticas para afrontar esta creciente problemática. Es importante que no se detengan los actuales esfuerzos por reducir la pobreza y que se elaboren e implementen medidas estructurales orientadas a reducir el riesgo de regresar a los niveles de pobreza pico registrados antes de la pandemia. El Perú, ha tomado ya algunas medidas para aliviar la situación tales como el bono familiar. No obstante, tal y como UNICEF y el Banco Mundial han señalado, sería más efectivo adoptar una perspectiva multidimensional de la pobreza y centrar los esfuerzos en la mejora del acceso a la educación, la salud y otros servicios básicos.

Bibliografía


 [EF1]Ha señalado

 [EF2]Mantener la consistencia en los tiempos de los verbos

Pe: el segundo impacto “se vería”

COMENTARIOS

No hay comentarios.

DEJE SU COMENTARIO

La finalidad de este servicio es sumar valor a las noticias y establecer un contacto más fluido con nuestros lectores. Los comentarios deben acotarse al tema de discusión. Se apreciará la brevedad y claridad.


No se lee? Cambie el texto.


TODOS los blogs


Liderazgo con ciencia

Mauricio Bock

Pluma Laboral

Alonso J. Camila

Economía e Integridad

Carlos Bustamante B.

Aprendiendo - nivel CEO

Francisco Pinedo

Portafolio Global

BlackRock

Menos face más book

Rafael Zavala Batlle

Visiones para el desarrollo

CAF –Banco de Desarrollo de América Latina

Te lo cuento fácil

Alumnos de la Universidad del Pacífico

Más allá del efectivo

Felipe Rincón

Mujer, ejecutiva y trasgresora

Zendy Manzaneda Cipriani

Disrupcion en la nube

Disrupción en la Nube

Revolución digital

Pablo Bermudez

Economía desde el campus

Grupo Económica

Síntesis legislativa

José Ignacio Beteta Bazán

La parábola del mudo

Javier Dávila Quevedo

Arturo Goga

Arturo Goga

Sumando Valores

Superintendencia del Mercado de Valores

@infraestructura

Rosselló Abogados

Minería 2021

Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP)

Conciencia Corporativa

Silvia Noriega

Agenda Legal

Estudio Echecopar

Perspectiva Forestal

Comité Forestal SNI y Comité de Madera e Industria de la Madera ADEX

Pensando laboralmente

César Puntriano

Auditoria del Siglo 21

Karla Barreto

Economía conductual

Bertrand Regader

Cultura financiera

Walter Eyzaguirre

Triple enfoque

Cecilia

Gestiona tus Finanzas

Giovanna Prialé Reyes

Segunda opinión

Eduardo Herrera Velarde

Parte de Guerra

Pablo O'Brien

El cine es un espejo

Raúl Ortiz Mory

Ruarte's - Washington Capital

R. Washington Lopez

Atalaya Económica

Manuel Romero Caro

Terapia de Pareja

Luciana Olivares

Próspero Perú

Gladys Triveño

Herejías Económicas

Germán Alarco

Inversión e Infraestructura

Director FRI-ESAN Sergio Bravo Orellana

Blog Universitario

Blog Universitario

Juegomaniáticos

Juan Pablo Robles

Gestión del Talento

Ricardo Alania Vera

Personas Power

Ana Romero

Millennials

Pamela Romero Wilson

Reglas de Juego

PIERINO STUCCHI

Humor S.A.

Jaime Herrera

Bitácora bursátil.

Equipo de Análisis de Intéligo SAB

Vivir Seguro

Asociación Peruana de Empresas de Seguros

El deporte de hacer negocios

Luis Carrillo Pinto

Zona de Intercambio

Julio Guadalupe

Innovar o ser cambiado

Andy Garcia Peña

Economía aplicada

Juan Mendoza

El Vino de la Semana

José Bracamonte

Carpeta Gerencial

IE Business School

Desafíos para el progreso

Banco Interamericano de Desarrollo

Innovación y Emprendimiento Tecnológico

Franklin Marcelo, CEO de Interfono

Diálogo a fondo

Fondo Monetario Internacional

Predio legal

Martín Mejorada

e-strategia

José Kusunoki Gutiérrez

Vinos, piscos y mucho más

Sommelier Giovanni Bisso

Evidencia para la gestión

Videnza Consultores

Palabra de Gestión

Julio Lira Segura

Impacto ambiental

Lorenzo de la Puente

Inversiones Globales

Carlos Palomino Selem

Moda Inc.

Daniel Trelles

Divina Ejecutiva

Fiorella

Menú Legal

Oscar Sumar

Analizando tus inversiones

Diego Alonso Ruiz

Reformas incompletas

Instituto Peruano de Economía

Empresa&Familia

Pablo Domínguez

Hoy sí atiendo provincias

Félix Villanueva - Aurum Consultoría y Mercado

Smart money

Luis Ramírez

Consumer Psyco

Cristina Quiñones

Gestión de servicios

Otto Regalado Pezúa

Marketing 20/20

Michael Penny

Mercados&Retail

Percy Vigil Vidal

CAFÉ TAIPÁ

Milton Vela

Anuncias, luego existes

Alexander Chiu Werner

Marcas & Mentes

Lizardo Vargas Bianchi

Riesgos Financieros

Gregorio Belaunde

Economía para todos

Carlos Parodi

De regreso a lo básico

Paúl Lira Briceño